La Asamblea General de la ONU abrió hoy oficialmente su 67 periodo de sesiones con una ceremonia en la que el secretario general del organismo, Ban Ki-moon, lanzó una llamada a la "moderación" y el "respeto mutuo" ante el "momento de tensión" que atraviesa el mundo derivado por la "intolerancia".

"Hemos visto incidentes de intolerancia y odio que otros explotan", dijo Ban ante los 193 países miembros de la ONU en referencia a la reciente ola de ataques contra embajadas estadounidenses y de otros países occidentales en países musulmanes por un vídeo rodado en Estados Unidos y ofensivo al profeta Mahoma.

Ante esos ataques, "la ONU debe imponerse", aseguró el máximo responsable de Naciones Unidas, que aseguró que lo "necesario en estos momentos de tensión" es que "voces de moderación y calma se hagan oír".

"Tenemos que defender el respeto mutuo y la comprensión de los valores y las creencias de los demás", dijo Ban, que hace unos días ya emitió un comunicado de condena contra el filme "La inocencia de los musulmanes", que parodia al islám, así como contra los ataques perpetrados contra intereses diplomáticos en varios países.

El secretario general dio la bienvenida así al 67 período de sesiones de la Asamblea General, cuya presidencia asumió este martes el ministro de Exteriores serbio, Vuk Jeremic, y en la que se espera que "la deteriorada situación en Siria esté al frente de nuestras preocupaciones".

Esa fue la única mención a Siria en el arranque de las sesiones, pero se espera que en los debates generales que el plenario de la ONU acoge la próxima semana se escuchen numerosas llamadas a la acción para detener un conflicto que tiene paralizado al Consejo de Seguridad y ante el que la Asamblea ha aprobado ya tres resoluciones.

Será la semana próxima cuando la actividad diplomática en Nueva York repuntará ante la llegada de numerosos jefes de Estado y Gobierno, así como de ministros de Exteriores, para participar en los debates públicos que cada septiembre acoge la Asamblea.

En su discurso de aceptación del cargo de nuevo presidente, Jeremic, que sustituye al catarí Abdulaziz al Naser, no hizo mención al conflicto sirio, aunque anunció que los nuevos doce meses de sesiones de la Asamblea se centrarán en "la resolución pacífica de conflictos".

Coincidiendo con los debates, la ONU acogerá encuentros de alto nivel en los que se tratará asuntos tan dispares como la evolución de la primavera árabe y el conflicto en Siria, pero también el fin de la transición en Somalia y Yemen, la crisis en Mali y en el Sahel o las relaciones entre Sudán y Sudán del Sur, o incluso el futuro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, entre otros.

Hace un año el tema candente fue la petición formal por parte de las autoridades palestinas para que sus territorios fueran reconocidos como Estado miembro de la ONU, en esta ocasión serán los contactos que los líderes palestinos lleven a cabo para que se los reconozca como Estado, aunque no miembro del organismo.

Fuentes diplomáticas señalaron que, por el momento, no esperan que los palestinos pidan una votación al respecto, pero sí que expliquen ante el plenario su voluntad de ser reconocidos como Estado tras el fracaso de acceder a la ONU como miembro de pleno derecho en la pasada sesión.

En la apertura de las nuevas sesiones del plenario de Naciones Unidas, tanto Ban como Jeremic tuvieron palabras de recuerdo al exsecretario general del organismo Dag Hammarskjold, de cuya muerte en accidente aéreo y en ejercicio de su cargo se cumplen hoy exactamente 51 años.