Una tripulación internacional de tres hombres a bordo de la cápsula espacial de fabricación rusa Soyuz aterrizó el lunes en las despejadas estepas centrales de Kazajistán, luego de 123 días a bordo de la Estación Espacial Internacional.

Una flotilla de helicópteros Mi-8 rusos fue desplegada desde pueblos cercanos al sitio del aterrizaje antes de la llegada de la cápsula para asegurar la operación.

El estadounidense Joe Acaba, de la NASA, y sus colegas rusos Guennady Padalka y Serguei Revin desacoplaron la Soyuz del laboratorio espacial cuando estaban en órbita sobre Nairobi, Kenia, unas tres horas y media antes del aterrizaje. La Soyuz sigue siendo el único medio para que astronautas internacionales lleguen a la estación espacial desde que Estados Unidos retiró la flotilla de transbordadores en 2011.

La tripulación de tres personas que actualmente se encuentra en la estación aumentará al doble cuando se le sumen el mes próximo el astronauta estadounidense Kevin Ford y los rusos Oleg Novitsky y Yevgueny Tarelkin.

La estadounidense Sunita Williams tomó el comando de la estación el sábado de manos de Padalka, para convertirse así en la segunda mujer en la historia con esa responsabilidad. Williams, el veterano cosmonauta ruso Yuri Malenchenko y el japonés Aki Hoshide deben regresar a la Tierra a mediados de noviembre.

Padalka, que pilotó la Soyuz de regreso a la Tierra, fue el primero en salir el lunes de la cápsula, que rodó de lado tras aterrizar suavemente en un campo de Kazajistán, a unos 85 kilómetros (50 millas) al norte de la ciudad de Arkalyk.

Tras su regreso, los astronautas son puestos en sillas reclinables para asegurarles una aclimatación cómoda luego de meses de vivir en condiciones de ingravidez.

Relajado y con una amplia sonrisa mientras tomaba una taza de té y disfrutaba la luz del sol, Padalka saludó a las cámaras que llegaron al lugar casi inmediatamente después del aterrizaje.

"Honestamente no podríamos haber pedido un mejor clima hoy aquí. La temperatura es muy buena (y) la tripulación está, obviamente, disfrutando de este clima", dijo el portavoz de la NASA Josh Byerly en un enlace en línea desde la plataforma de aterrizaje. "Nunca he visto la cantidad de claridad que tuvimos hoy".

Tras completar esta misión, Padalka se convirtió en el cuarto viajero espacial más experimentado, después de pasar 711 días en el espacio en cuatro misiones.

"Me siento muy bien", dijo Padalka al personal de recuperación, antes de agradecer a sus colegas por su ayuda en su misión.

Acaba, que salió de la capsula después de Revin, mostró sus pulgares mientras lo colocaban en su silla reclinable y declaró: "Es bueno estar en casa"

En un gesto poco común, los astronautas firmaron sus nombres en la cápsula, que será exhibida en el Museo Tsiolkovsky en la ciudad de Kaluga, al sudoeste de Moscú.

La precisión del aterrizaje permitió a un equipo de recuperación ruso en vehículos todo terreno llegar a la cápsula segundos después de que tocó tierra. Los astronautas recibieron atención médica inmediata y después los llevaron en helicóptero a una base en la ciudad kazaja de Kostanai, desde donde iban a comenzar su viaje a casa.