Jonathan Vilma, linebacker de los Saints de Nueva Orleáns, se reunió el lunes con el comisionado de la NFL Roger Goodell para tratar sobre la suspensión la cual fue temporalmente levantada.

Vilma fue uno de cuatro jugadores suspendidos por el escándalo del programa de recompensas por lastimar a jugadores adversarios.

"En este momento no tengo expectativas", dijo Vilma al ingresar a las oficinas generales de la NFL con su abogado, Peter Ginsberg, poco antes de las 2 de la tarde.

Ambos salieron poco más de tres horas después, y Vilma calificó la reunión como "muy franca, muy sincera".

Un panel de apelaciones determinó este mes que Goodell tiene que aclarar sus fallos para asegurar que ninguna de sus decisiones se fundamentaro en violaciones al tope salarial. Esa sería jurisdicción del perito especial Stephen Burbank.

Se espera que el defensive end de Nueva Orleáns Will Smith (cuatro juegos), el linebacker Scott Fujita — ahora de los Browns — (tres) y el agente libre defensive end Anthony Hargrove (ocho) tengan su audiencia el martes.

"Apreciamos que Jonathan Vilma pudo venir hoy y esperamos ver a los otros jugadores mañana", dijo el portavoz de la NFL Greg Aiello.

Goodell debe demostrar que la base de su medida disciplinaria fue por conducta inapropiada — como la intención de lesionar — y no cualquier compensación monetaria secreta. En ese caso, el comisionado tiene autoridad absoluta para imponer las suspensiones.

Los jugadores y entrenadores implicados en el programa de recompensas han testificado bajo juramento en un caso federal relacionado que nunca intentaron lesionar a jugadores adversarios.