Estados Unidos y Japón acordaron hoy colaborar para prevenir un mayor deterioro de las tensas relaciones diplomáticas de Tokio y Pekín, recrudecidas por la disputa territorial que mantienen, informó hoy la agencia Kyodo.

Ahora, lo más importante es evitar "malentendidos y conclusiones equivocadas" entre ambas potencias, aseguró el canciller nipón, Koichiro Gemba, tras reunirse con el secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, de visita oficial a Tokio.

La colaboración entre EE.UU. y Japón irá encaminada a prevenir que las tensiones dañen seriamente la relación entre chinos y japoneses, primeras potencias económicas de Asia.

Además, tras su encuentro con Panetta, Gemba detalló que tras los últimos acontecimientos, es el momento de potenciar la comunicación con China y no de incrementar la tensión.

La reunión se produce después de que el fin de semana miles de personas se manifestaran en decenas de ciudades chinas con proclamas antijaponesas por la disputa que mantienen sobre la soberanía del pequeño archipiélago de las islas Senkaku, conocidas como Diaoyu en China.

Las protestas se tornaron violentas en algunas ciudades como Pekín, donde la policía tuvo que acordonar la embajada nipona, mientras que también se registraron ataques contra modelos de coches japoneses, se asaltaron algunos negocios y prendieron fuego a banderas, según informaron medios locales.

La escalada de protestas se produjo después de que el viernes entraran varias patrulleras chinas en aguas de las islas, administradas por Japón y cuya soberanía reclama Pekín.

Por su parte, el martes, Japón anunció la compra, por unos 20,5 millones de euros, a su propietario privado de tres islas del deshabitado archipiélago, que cuenta con una superficie de unos 7 kilómetros cuadrados, situados a 150 kilómetros al noreste de Taiwán y a 200 al oeste de la isla nipona de Okinawa (sur).

Al margen de la tensión entre China y Japón, Panetta se reunió también con su homólogo japonés, Satoshi Morimoto, para tratar diversos asuntos bilaterales como el polémico despliegue por parte de EE.UU. de aviones militares Osprey en las bases militares estadounidenses en provincia de Okinawa, informó Kyodo.

A pesar de que en su reunión celebrada en Washington a primeros de agosto EE.UU. garantizó que son seguros y que no realizarán vuelos hasta que el Gobierno nipón despeje las dudas sobre su seguridad, Japón sigue preocupado después de que aviones de este tipo hayan estado implicados en recientes accidentes en Marruecos y Florida.

Tras su visita a Japón, Panetta proseguirá su viaje a China, donde se reunirá con su homólogo, Liang Guanglie, y donde podría tratar de suavizar las tensiones entre Pekín y Tokio al margen de profundizar en diversos acuerdos militares.