El esperado informe de la firma Oliver Wyman, que determinará las necesidades de capital de cada uno de los grandes grupos bancarios españoles, se conocerá el próximo 28 de septiembre, según informaron fuentes oficiales.

La fecha es al límite del plazo establecido en el Memorando de Entendimiento firmado por España con Bruselas para la entrega de la ayuda financiera a la banca, que establecía que las necesidades de capital de las entidades debían conocerse antes de finalizar el mes.

El citado acuerdo prevé una ayuda para sanear la banca española de hasta 100.000 millones de euros.

Fuentes del Ministerio de Economía señalaron que el informe recogerá los resultados individualizados de los test de estrés realizados a 14 grupos bancarios, equivalentes al 90 % del sistema financiero español.

El informe pondrá en evidencia si una entidad necesita ser recapitalizada, y en este caso si necesita o no ayudas públicas.

El informe de Oliver Wyman dará un detalle pormenorizado del sector, después de que calculara en junio pasado que las necesidades de la banca española se encuentran entre 51.000 y 62.000 millones de euros.

Esta firma dividirá a la banca en cuatro grupos, según la urgencia de la inyección de capital que requieran. En el primer batallón irá la banca nacionalizada, y especialmente Bankia, que se encuentra a la cabeza por su déficit de capital.

Fuentes oficiales indicaron hoy que la Administración ya está trabajando en estas entidades para que el dinero pueda llegar en noviembre.

Además de Bankia, figuran en este grupo Catalunya Caixa, el Banco de Valencia, y Novagalicia.

Hay un segundo grupo que reconocerá, a la luz del informe, que necesitará ayuda, y los planes del gobierno es que pueda tenerla antes de final de año. Los bancos que no sean capaces de reestructurarse, se verán abocados a un proceso de liquidación ordenada.

Un tercer grupo lo formarán las entidades que, aunque tengan un déficit de capital, sean capaces de captarlo por sí solas en el mercado. Estas tendrán de plazo para hacerlo hasta junio de 2013.

Habrá entidades de este último grupo que planteen una operación de fusión para mejorar sus ratios de capital. En este caso, el gobierno les dará de plazo también el 30 de junio para culminar estos procesos de concentración.

Un cuarto grupo será el de los bancos que no sufren carencias de capital, y que incluso tienen un excedente, según pondrá de manifiesto el informe. Está formado por los tres grandes del sector, el Banco Santander, el BBVA y la Caixa, aunque hay quien sitúa también entre ellos a Bankinter.

En paralelo a este proceso, el Ministerio de Economía está trabajando en el reglamento que desarrollará el marco normativo del "banco malo", la sociedad de gestión de activos problemáticos de la banca, especialmente los ligados al sector inmobiliario.

El Gobierno dio luz verde la semana pasa a su creación, y los planes son que el reglamento se apruebe en noviembre y el "banco malo" esté a pleno funcionamiento en diciembre.