El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, lamentó hoy no poder garantizar que el programa atómico de Irán no oculte objetivos militares y volvió a reclamar de las autoridades iraníes más cooperación y transparencia.

"Irán no está facilitando la cooperación necesaria para hacernos posible dar garantías sobre la inexistencia de material y actividades no declaradas", declaró Amano durante la ceremonia de apertura de la 56 conferencia general del OIEA.

"Por lo tanto, no podemos concluir que todo el material nuclear en Irán es para actividades pacíficas", reconoció el diplomático japonés.

Amano recordó que ya el pasado noviembre había informado de que el OIEA había recibido información fiable sobre experimentos iraníes relacionados con el desarrollo de un "artefacto nuclear explosivo".

Por eso, reclamó de Irán que aclare estos asuntos.

Aunque el director del OIEA indicó que el diálogo con Irán se ha intensificado, lamentó que no se haya llegado a resultados concretos desde hace casi un año, y mostró su disposición a seguir negociando para llegar a un acuerdo sin más dilación.

Amano se refirió también a otros dos países con los que el OIEA tiene abiertos expedientes sobre proliferación de armas nucleares: Corea del Norte y Siria.

Sobre el país comunista, el funcionario internacional destacó su preocupación ante el hecho de que siga desarrollando experimentos nucleares sin supervisión y recordó que el OIEA no ha podido aplicar ningún control desde 2009.

Respecto a Siria, donde el OIEA sospecha que se estaba construyendo un reactor clandestino nuclear que fue destruido por la aviación israelí en 2007, pidió que las autoridades colaboren para aclarar las dudas que aún existen sobre esa instalación.

También Stephen Chu, secretario de Estado de Energía de Estados Unidos, se refirió en su turno de palabra a los países que, denunció, "no cumplen sus obligaciones legales" y que "traen inestabilidad al sistema internacional".

El representante estadounidense acusó a Irán de desafiar al OIEA y al Consejo de Seguridad de la ONU que en varias resoluciones le reclaman que detenga su experimentos nucleares, y de seguir desde hace décadas un patrón de evasivas a la hora de ayudar a esclarecer cuestiones sobre la naturaleza de su programa nuclear.

Otros de los temas destacados por Amano en su discurso ante los 155 miembros del OIEA fue el accidente nuclear de Fukushima, en marzo de 2011, y sus consecuencias en las estrategias de seguridad y prevención de riesgos.

Amano explicó que esa catástrofe enseñó lecciones sobre cómo gestionar y mejorar la seguridad nuclear.

"El accidente de Fukushima Daiichi nos enseñó muchas lecciones", dijo Amano, en alusión a la necesidad de aumentar la atención en materia de seguridad nuclear.

Con todo, el responsable del OIEA aseguró que las proyecciones hablan de un aumento del uso de la energía nuclear, especialmente en Asia, y en los países en vías de desarrollo, y defendió la energía nuclear como una herramienta beneficiosa y una alternativa al uso de combustibles fósiles que ayuda a mitigar el cambio climático.

La conferencia general del OIEA debatirá hasta el viernes los programas, el presupuesto y las prioridades de este organismo de la ONU encargado de velar por el uso pacífico de la energía atómica.

La conferencia está presidida por el embajador y representante permanente de Uruguay, Carlos Barros, quien insistió hoy en el compromiso de su país con los objetivos del OIEA, y recordó también el desastre de Fukushima.

Entre los asuntos a debatir por la conferencia se cuenta la elección de los nuevos miembros de la Junta de Gobernadores, el órgano ejecutivo del OIEA.

Argentina, Costa Rica y Uruguay se sumarán al grupo de 35 miembros que van rotando en la Junta y que para el periodo 2012-2013 contará también con la presencia de Cuba y México, ya miembros en el ejercicio anterior.

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Antonio Sánchez Solís