El Consejo de Seguridad de la ONU amplió hoy por un año más el mandato de la misión del organismo en Liberia (UNMIL) y fijó un plan para reducir el tamaño de sus militares en los próximos tres años y aumentar el personal policial destinado en el país africano.

El máximo órgano de seguridad aprobó por unanimidad la prolongación hasta el 30 de septiembre de 2013 del mandato de la misión, ya que ésta juega un papel clave "en el mantenimiento de la paz y la estabilidad en Liberia", con cuyas autoridades debe seguir cooperando "plenamente" para lograr la transición.

"Alentamos al Gobierno de Liberia y a la UNMIL a que sigan avanzando en el proceso de planificación de la transición y corrigiendo las diferencias críticas que haya que suplir para facilitar el éxito de la transición", señaló el proyecto de resolución, presentado por Estados Unidos.

El máximo órgano de decisión de la ONU fijó, además, un calendario para modificar la actual composición militar de la UNMIL, a recomendación del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en los próximos tres años.

El plan prevé una reducción en tres etapas entre ahora y julio de 2015, de forma que los actuales siete batallones de infantería de la misión quedarían reducidos al final del proceso a tres batallones y "las correspondientes unidades de apoyo", que sumarían un total de 3.750 efectivos.

Los quince miembros del Consejo dieron luz verde a la primera etapa de la reducción, en la que se debe reducir el componente militar de la UNMIL en 1.990 efectivos entre el próximo octubre y septiembre de 2013.

Pese a esa reducción, el Consejo de Seguridad decidió aumentar las siete unidades de policía incluidas en la misión hasta alcanzar las diez, con un total de 1.795 efectivos, una ampliación que debe ocurrir "a más tardar en enero de 2013".

Actualmente la UNMIL cuenta con una dotación autorizada de 7.497 militares y 1.313 policías, unas cifras que algunas delegaciones diplomáticas en la ONU consideran sobredimensionado para la realidad que vive el país.

Los cascos azules que operan en la nación africana son de diferentes países africanos, como Benin, Gambia, Ghana, Mali, Senegal, Togo o Zimbabue , pero también hay soldados de naciones latinoamericanas, como Brasil, Ecuador, El Salvador, Paraguay o Perú, además de franceses, rusos y chinos, entre otros.