El congresista colombiano Iván Cepeda denunció hoy que es víctima de seguimientos y escuchas ilegales desde que reveló que siete oficiales de la policía fueron cómplices del jefe de seguridad del expresidente Álvaro Uribe, el general Mauricio Santoyo, extraditado a Estados Unidos por narcotráfico.

"Uno de los hombres de seguridad del hijo del expresidente Uribe (2002-2010), Tomás Uribe, el mayor Mario Fernando Herrera Ariza, ha dado la orden de un seguimiento constante en mi contra y de interceptar mis medios de comunicación", señaló Cepeda a Efe.

Cepeda explicó que esos seguimientos surgieron a partir de un debate en la Cámara de Representantes, la semana pasada, cuando el congresista dio a conocer "una serie de nombres de la policía que trabajaron con Santoyo en el departamento de Antioquia y terminaron en la Casa de Nariño (sede presidencial)", indicó.

Por eso exigió explicaciones a las autoridades, pues "la información fue verificada y es cierta", agregó.

En el debate, el parlamentario del opositor Polo Democrático Alternativo (PDA) denunció a los generales Teodoro Campo, Jorge Daniel Castro, Julio César Santoyo (hermano de Mauricio) y Flavio Buitrago Deladillo, así como a los coroneles Luis Alfredo Rodríguez Pérez y Jorge Vargas Peña y al citado mayor Herrera Ariza.

"Es un caso muy grave dentro de la institucionalidad colombiana. Ni más ni menos que el primer jefe de seguridad de la Casa de Nariño es extraditado a Estados Unidos, que reconoce estar en la nómina de los paramilitares, pero hurgando un poco en archivos esto es más grave y revela un estado de descomposición muy seria", dijo Cepeda.

Añadió que "no es solo Santoyo", pues ese grupo de oficiales terminó trabajando para el expresidente Uribe, quien "los utilizó para su seguridad y de su familia, y siguen delinquiendo".

Según Cepeda, "el origen de esta historia" data de inicios de los años noventa del siglo pasado, cuando "la policía hace un pacto con sectores del crimen organizado, precisamente para combatir a Pablo Escobar", en alusión a cómo se acabó con la vida del extinto capo del cartel de Medellín.

Fue "un pacto entre oficiales de la Policía y barones de la droga para acabar con Escobar", insistió Cepeda, quien afirmó que "todos los oficiales, o por lo menos una gran parte, que participaron en el llamado 'bloque de búsqueda', terminaron ligados a distintos sectores del narcotráfico y el paramilitarismo".

Uno de ellos fue el general Mauricio Santoyo, ya encarcelado en Estados Unidos, pero también los siete oficiales cuyos nombres reveló la semana pasada, quienes, puntualizó, "están involucrados con carteles de la droga".