Brasil tiene un importante potencial de reservas de hidrocarburos aún desconocidas porque el Estado solo ha otorgado concesiones para explorar y explotar el 5 % de sus cuencas sedimentarias, que ocupan un área de 7,5 millones de kilómetros cuadrados, dijeron hoy fuentes oficiales.

En el discurso que pronunció en la apertura de la Río Oil & Gas, la principal feria del sector petrolero en Brasil, la presidenta de la Agencia Nacional del Petróleo (ANP), Magda Chambriard, aseguró que la ANP ha identificado áreas de gran interés en los estudios geológicos realizados en algunas de las regiones aún no concedidas.

"Tengo la alegría de decir que los datos hasta ahora colectados indican un gran potencial para la existencia de petróleo y gas en nuestras cuencas sedimentarias", afirmó Chambriard en la feria, que se celebrará hasta el próximo jueves en Río de Janeiro.

Chambriard afirmó que ese enorme potencial no se restringe al presal, el nuevo horizonte de explotación descubierto por Brasil en aguas muy profundas del océano Atlántico, por debajo de una capa de sal de dos kilómetros de espesor y que puede convertir al país en uno de los mayores exportadores mundiales de hidrocarburos.

Admitió, sin embargo, que los descubrimientos en el presal van a duplicar la producción y las reservas del país en la próxima década y convertirán a Brasil en un exportador del porte de Noruega o Angola.

"Tenemos datos más que suficientes para creer que el potencial petrolífero de Brasil va mucho más allá del presal. Existen nuevas fronteras, como la ubicada en la margen ecuatorial brasileña, con buenas perspectivas de existencia de petróleo y gas", afirmó.

Chambriard aseguró que la ANP promueve estudios geológicos y geofísicos para aumentar el conocimiento sobre el 95 % de las cuencas sedimentarias aún no exploradas, reducir los riesgos y atraer inversiones públicas y privadas para el sector.

La funcionaria no dijo cuándo hará el Gobierno una nueva subasta de concesiones para la exploración de hidrocarburos.

Esas subastas, realizadas desde que el Estado extinguió en 1997 el monopolio que tenía la estatal Petrobras en el sector de hidrocarburos, atrajeron al país a numerosas empresas extranjeras.

La última subasta se hizo en 2008, año en que el Estado modificó el régimen del sector petrolero para convertir a Petrobras en la única operadora en el presal.

En la apertura de la Río Oil & Gas, el presidente del Instituto Brasileño de Petróleo (IBP), Joao Carlo de Lucca, le pidió al Gobierno que reinicie las subastas de concesiones porque numerosas empresas están interesadas en operar en Brasil aunque no puedan hacerlo en el presal.

"No esperábamos una paralización tan larga (de las subastas). Las compañías están en el límite del límite. Sin concesiones no habrá nuevas inversiones", afirmó el representante de las petroleras.

De Lucca aseguró que la suspensión de las subastas afecta principalmente a las pequeñas y medianas operadoras que dependen de concesiones de áreas de menor valor para poder ingresar al mercado.

Su discurso fue secundado por el del presidente de la Federación de las Industrias del Estado de Río de Janeiro (Firjan), Eduardo Gouvea Vieira, para quien la suspensión de las licitaciones posterga las inversiones en el país.