La agitación desatada en el mundo musulmán probablemente continúe en los próximos días, pero la violencia parece estar disminuyendo, dijo el domingo el secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta.

El Pentágono ha desplegado sus fuerzas "en varias áreas de la región con el fin de que estén preparadas para responder a cualquier solicitud que recibamos y tengan la capacidad de proteger a nuestro personal y nuestras propiedades estadounidenses", afirmó.

El secretario no quiso proporcionar más detalles sobre los reportes de que las fuerzas armadas podrían estar desplazando tropas adicionales de forma que puedan responder a la inestabilidad en cualquiera de las diversas regiones que le generan preocupación a Washington.

"Creo que nuestro enfoque en estos momentos es no hacer nada hasta que el Departamento de Estado nos lo solicite", dijo Panetta a periodistas que viajan con él a Asia, pero hizo notar: "Tenemos que mantenernos muy alertas porque sospecho que... estas manifestaciones probablemente continuarán por algunos días, si no es que más".

Las protestas de musulmanes furiosos estallaron en varios países en los últimos días, con algún grado de violencia e incluso muertes debido a la indignación generada por un video opuesto al islam realizado en California que denigra al profeta Mahoma.

En países como Libia, Sudán y Túnez los manifestantes allanaron la embajada de Estados Unidos, mientras que en Líbano fue incendiado un restaurante estadounidense de comida rápida.

En respuesta, el Pentágono despachó a equipos de elite de la infantería de Marina especializados en respuestas rápidas a Libia y a Yemen, pero un escuadrón enviado a Jartúm el viernes fue obligado a devolverse después que el gobierno sudanés objetó su presencia.

Al preguntársele sobre la decisión de Sudán, Panetta dijo que los países anfitriones tienen el derecho a rechazar ese tipo de envíos militares.

"Lo que yo entiendo es que ellos sentían que podían proporcionar la seguridad suficiente para proteger nuestra embajada y a nuestro personal allí", dijo Panetta. "Y todos ustedes saben que la responsabilidad primaria de proteger las embajadas corresponde al país anfitrión".

Los equipos, llamados escuadrones de seguridad antiterrorista, fueron enviados en respuesta a las protestas violentas en Jartúm, donde los manifestantes intentaron ascender los muros de la embajada de Estados Unidos.