El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, exhortó el domingo a los estadounidenses a que elijan un presidente dispuesto a ponerle límites a Irán, al tiempo que comparó el programa nuclear de Teherán con el atentado en Oklahoma City y le recordó a los electores de las repercusiones devastadoras de unos fallidos servicios de espionaje.

Las afirmaciones, una apasionada solicitud cuando falta mes y medio para las elecciones, fueron hechas por un líder internacional que había dicho que no desea inmiscuirse en la política estadounidense y que no respalda a ninguno de los dos candidatos.

Sin embargo, visiblemente frustrado por la política exterior de Washington bajo el gobierno del presidente Barack Obama, el líder israelí aprovechó la atención noticiosa de esta semana a los disturbios en el mundo musulmán, así como la tradición estadounidense de ver los programas televisivos de comentarios dominicales para exhortar a los ciudadanos que acudirán a las urnas en menos de dos meses.

Teherán dice que su programa nuclear tiene fines pacíficos. Netanyahu advirtió que Estados Unidos sería insensato si cree eso, al tiempo que se valió de metáforas con el fútbol americano y mencionó ejemplos de atentados terroristas pasados en territorio estadounidense para hacer un llamado a su audiencia norteamericana.

"Es como si Timothy McVeigh (el terrorista del atentado en Oklahoma) entrara a una tienda en Oklahoma City y dijera: 'Quiero cuidar mi jardín y quisiera comprar un poco de fertilizante (usado como ingrediente en artefactos explosivos)...' Vamos. Sabemos que están trabajando en un arma", afirmó Netanyahu en una de las entrevistas a programas de las cadenas CNN y NBC.

La semana pasada, Netanyahu exhortó a Obama y a otros líderes mundiales a que establezcan claramente en qué momento Irán enfrentaría un ataque militar.

Sin embargo, Obama y sus principales asesores, que han afirmado repetidas veces que todas las opciones están sobre la mesa, han dicho que la inteligencia compartida entre Estados Unidos e Israel indica que Teherán aún no ha decidido si construirá una bomba a pesar de que busca tener la tecnología para una. Washington cree que habría tiempo para actuar más allá de las sanciones ya implementadas.

Netanyahu no está de acuerdo y calcula que Irán se encuentra a unos seis meses de tener la mayor parte del uranio enriquecido que necesita. El primer ministro advierte que el permitirle llegar a esa "meta" tendría consecuencias desastrosas.

El líder israelí se valió de ejemplos históricos famosos: la exigencia del presidente John F. Kennedy para que los soviéticos retiraran sus misiles de Cuba "tal vez compró décadas de paz", afirmó.

El presidente iraquí Saddam Hussein enfrentó un ataque estadounidense en 1991 después de invadir Kuwait, dijo.

"Tal vez esa guerra pudiera haberse evitado", si se hubiese dibujado una "línea roja" previa, afirmó Netanyahu.