Al menos ocho policías han muerto hoy y siete han quedado heridos al estallar una mina al paso de su vehículo, en una carretera de la provincia de Bingöl, en el sureste de Turquía.

El atentado tuvo lugar cerca del municipio de Karliova, en la ruta que conecta Bingöl con Erzurum, y el vehículo quedó parcialmente destrozado por la explosión, según las primeras imágenes de la cadena turca CNNTürk.

La colocación de minas en las carreteras del sureste turco, que luego son explotadas mediante un control remoto al paso de un convoy militar o policial, es una táctica habitual del proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla que combate contra el gobierno turco.