Las tasas de interés que se aplican a las tarjetas de crédito en Brasil son "un disparate que tiene que desaparecer", afirmó el ministro de Hacienda, Guido Mantega, en una entrevista que publica hoy el diario O Estado de Sao Paulo.

"Un ciudadano gasta con la tarjeta de crédito y paga intereses del 10 ó el 11 por ciento al mes" y esas son "tasas indignantes", declaró Mantega, quien sostuvo que esos tipos no se han reducido a pesar de un fuerte y sostenido proceso de recortes de los intereses de referencia que impulsa el Banco Central.

"Son tasas muy elevadas" que "preocupan", sostuvo el ministro, quien apuntó que el Gobierno está "atento", por lo que "es bueno que ellos (por los bancos) se preocupen también".

Mantega manifestó que el Gobierno "actúa dentro de la ley", pero aclaró que "le gustaría una reducción de esas tasas para que el consumidor no sea penalizado".

En su opinión, el riesgo que presenta hoy la economía brasileña es "mucho menor" que hace unos años, por lo cual "esos disparates deben desaparecer" y dar paso a unas tasas más realistas y adecuadas a la realidad del país.

El ministro insistió en que los fundamentos de la economía del país son "sólidos" y que la inflación "está bajo control", por lo que no se prevé que sea necesario interrumpir el proceso que ha llevado la tasa de referencia a un 7,5 por ciento.

Sobre esa base sostuvo que "no hay ninguna necesidad de subir los intereses", pero sí de fomentar el acceso al crédito, a fin de permitir una mejora de los niveles de consumo e inversiones.