El nuevo presidente de Somalia, Hassan Sheikh Mohamud, fue investido hoy durante una ceremonia celebrada en la capital entre fuertes medidas de seguridad después de que terroristas del grupo islamista Al Shabab trataran de asesinarle con un atentado suicida el pasado miércoles.

Al acto asistieron varios mandatarios, entre ellos el presidente de Yibuti, Ismail Omar Gelle; el recién elegido primer ministro de Etiopía, Hailemariam Desalegn, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, así como el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Jean Ping.

"Mi Gobierno fue atacado por primera vez por Al Shabab el pasado miércoles con dos atentados suicidas que dejaron ocho ciudadanos somalíes muertos, así que mi primer objetivo es tratar de frenar lo que le está haciendo Al Shabab al pueblo de Somalia", dijo el nuevo presidente durante la ceremonia de investidura.

Asimismo, Mohamud señaló que su Ejecutivo se concentraría, además de en la seguridad del país, en la lucha contra la piratería, en la justicia, la reconciliación, la educación, la unión y el desarrollo de Somalia.

Mohamud, un académico y activista de la sociedad civil que fundó el pasado año el Partido de la Paz y el Desarrollo, fue elegido presidente el pasado lunes cuando se impuso en la tercera y definitiva votación al anterior presidente somalí, Sharif Sheikh Ahmed, quien partía como gran favorito.

El opositor obtuvo 190 votos, frente a los 79 que consiguió Ahmed, quien encabezaba el Gobierno Federal de Transición somalí desde 2009.

Por su parte, el presidente saliente de Somalia ofreció su apoyo al nuevo jefe de Estado.

"Lideré Somalia desde 2009 hasta ahora. Sé muy bien lo que conlleva ser un líder y me ha gustado dirigir Somalia, pero Mohamud ha ganado las elecciones, así que estoy satisfecho y le apoyaré en lo que haga falta", dijo el presidente durante la ceremonia de investidura.

Mohamud también recibió el apoyo del presidente de Yibuti.

"El pueblo de Yibuti y el de Somalia son hermanos, y trabajaremos junto al presidente somalí, como ya hemos hecho antes", subrayó Gelle.

Con el nombramiento de Mohamud el pasado lunes, se puso fin al Gobierno Federal de Transición de Somalia, iniciado en 2004 con apoyo de la ONU.

Esta es la primera elección de un presidente que se celebra desde 1967 en Somalia, país que lleva sin gobierno efectivo tras el derrocamiento del dictador Mohamed Siad Barré en 1991.

En la actualidad, las tropas de la Misión de la Unión Africana en Somalia, AMISOM, en coordinación con el Ejército de Somalia, el de Etiopía y milicias progubernamentales, avanzan hacia la ciudad de Kismayo (sur), bastión de los radicales islámicos de Al Shabab.

Al Shabab, que el pasado febrero anunció su unión formal con la red terrorista Al Qaeda, combate desde 2006 (aunque no en su actual formato) al Gobierno somalí y las tropas aliadas con el fin de instaurar un Estado musulmán de corte wahabí en la zona.

Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991, cuando el país quedó sin un gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra que responden a los intereses de un clan determinado y bandas de delincuentes armados.