Los cadáveres de 17 hombres asesinados fueron encontrados por las autoridades el domingo en el interior de una finca en los límites entre Jalisco y Michoacán, al oeste de México, un territorio por el que rivalizan varios cárteles por hacerse con el control del tráfico de drogas.

Los cuerpos fueron hallados en un terreno situado a un lado de la carretera libre de Guadalajara y Morelia, concretamente en el municipio de Tizapán el Alto, con signos de haber sido ejecutados con arma de fuego en otro lugar y después abandonados en este sitio, según el primer fiscal del Estado, Tomás Coronado Olmos.

Coronado Olmos agregó que en el transcurso de las próximas horas se tendrán más detalles de las identificaciones de los muertos, que estaban desnudos, desmembrados, apilados y con cadenas en el cuello.

El procurador reveló estos detalles al finalizar el desfile del día de la Independencia.