El volcán San Cristóbal, el más alto de Nicaragua y que hace más de una semana registró tres explosiones, continúa emitiendo gases, informaron hoy las autoridades, que mantuvieron la alerta amarilla (evacuación) para la provincia occidental de Chinandega, en el Pacífico.

El San Cristóbal, un coloso con una altura de 1.745 metros, presenta "abundante emanaciones de gases", indicó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) en su último comunicado vulcanológico.

"El monitoreo de dióxido de azufre (SO2)" es de 2.490 toneladas por día, relativamente más alto que a los valores obtenidos en días anteriores entre 1.300 y 1.600 toneladas por día, detalló la entidad.

En tanto, el tremor sísmico o temblor leve al interior del volcán ha aumentado, sin consecuencias, añadió.

Las autoridades nicaragüenses mantienen desde el pasado día 8 una alerta amarilla o de evacuación en la provincia occidental de Chinandega, donde fueron evacuadas 1.500 personas, y alerta verde o preventiva en la provincia de León, debido a la posibilidad de una violenta erupción del San Cristóbal.

Mientras, el volcán Telica, uno de los más activos de Nicaragua, ha registrado poca emisión de gases que cubren la boca del cráter y el dióxido de azufre (SO2) es de 254 toneladas promedio por día, que es lo normal, continuó el Ineter.

El Telica, ubicado a unos 125 kilómetros al oeste de Managua y de 1.061 metros de altura, registra erupciones desde el año 1527, aunque su última explosión violenta fue en 1948, pero desde entonces el cráter ha estado expulsando humo y rugiendo.

Asimismo, la fuente señaló que los volcanes Cerro Negro, Momotombo y Concepción, todos ubicados en el Pacífico, mantienen sus niveles de actividad normal.

En tanto, el volcán Santiago, en Masaya, presenta una desgasificación moderada, con una columna de gases que alcanza una altura estimada en 200 metros sobre su cráter.

Además, las autoridades se mantienen alerta por un enjambre sísmico ocurrido hace más de una semana en un área cercana al volcán Apoyeque, de 420 metros de altura, en Managua.

Las autoridades continuarán la vigilancia sobre la actividad de la cadena volcánica de Nicaragua, situados en el "cordón de fuego" del Pacífico.