Los abogados de las tres integrantes del grupo Pussy Riot que fueron condenadas a dos años de prisión por escenificar una plegaria punk contra el ahora presidente ruso, Vladímir Putin, en el principal templo ortodoxo del país declararon hoy el próximo 1 de octubre "día de solidaridad" para con sus defendidas.

"El nuevo día de solidaridad con las Pussy Riot será el 1 octubre", escribió en su cuenta de Twitter Mark Feiguin, uno de los miembros del equipo de letrados que representa los intereses de las integrantes del grupo punk.

Precisamente el 1 octubre el Tribunal de la ciudad de Moscú tiene previsto estudiar el recurso de casación contra la condena a las integrantes de Pussy Riot Nadezhda Tolokónnikova, Yekaterina Samutsévich y María Aliójina, declaradas culpables de delito de "gamberrismo motivado por odio religioso".

"Llamamos a todos los partidarios de Pussy Riot en todo el mundo a participar en la acción (de solidaridad)", agregó Feiguin.

El martes pasado, el ahora primer ministro Dmitri Medvédev, que todavía era presidente cuando las tres jóvenes de Pussy Riot fueron detenidas, opinó que estas no deberían continuar en la cárcel.

Según el jefe del Gobierno, prolongar la reclusión de las Pussy Riot es "improductivo".

Medvédev precisó que no es su intención "ponerse en el lugar del juez", pero consideró que "el castigo que ya han sufrido" las Pussy Riot, su permanencia en prisión durante varios meses, es "suficiente" para que recapaciten sobre lo ocurrido.

Las Pussy Riot se dieron a conocer el 21 de febrero, cuando cinco de sus integrantes irrumpieron encapuchadas en una zona restringida del altar de la catedral de Cristo Salvador de Moscú y escenificaron allí una plegaria.

Tres de las cinco fueron detenidas el 3 de marzo, el día anterior a las elecciones presidenciales que iba a ganar Putin, mientras que se ha informado que las otras dos lograron fugarse al extranjero.

"Madre de Dios, echa a Putin", decía la canción cuyo vídeo fue difundido en internet y en la que se acusaba al patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Kiril, de creer en Putin y no en Dios.