Se acabó el silencio en la apreciada hora de la comida con la familia... y a cualquier otra hora del día.

Las quejas ante las autoridades estadounidenses por las llamadas telefónicas promocionales aumentaron fuertemente, lo que plantea interrogantes acerca de cuán bien funciona la lista federal de números a los que no hay que llamar.

La categoría que registró la mayor cantidad de quejas fue la de mensajes pregrabados conocidos como "llamadas robot" que promueven de todo, desde menos tasas de interés en tarjetas de crédito hasta nuevas ventanas para el hogar.

Robert Madison, de 43 años, de Shawnee, Kansas, dice que recibe llamadas automáticas casi a diario de "Ann, con servicios de crédito", en las que le ofrece reducirle sus tasas de interés.

"Estoy harto", afirmó Madison en una entrevista. "Les he pedido repetidas veces que me retiren de su lista de llamadas".

Cuando uno pone en duda el derecho que tienen de llamar, los representantes de las firmas de mercadotecnia adoptan una actitud combativa, denunció. "Simplemente no hay nada que no hagan", dijo.

Madison, que trabaja para una compañía de software, dice que su teléfono está desde hace años en la lista de números telefónicos prohibidos para las empresas de mercadotecnia. Como no ha logrado nada para evitar que "Ann" le siga llamando, Madison ha empezado a presentar quejas ante la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés), que supervisa la lista.

En medio de los vítores de los activistas por los derechos del consumidor, la lista federal de teléfonos que piden no recibir llamadas de mercadotecnia fue recabada hace casi una década como una herramienta para limitar ese tipo de telefonemas a personas que no quieren ser molestadas.

El registro incluye más de 209 millones de números telefónicos. Es una porción significativa del país, si se toma en cuenta que hay unos 84 millones de clientes residenciales con líneas telefónicas tradicionales y muchos más personas con celulares, que también pueden ser incluidos en la lista.

Se supone que los empleados de telemercadeo deben verificar la lista al menos cada 31 días para estar al tanto de los números a los que no deben llamar, pero algunos se comunican de todas formas y las quejas están aumentando, al tiempo que el número de vendedores telefónicos que revisa el registro ha disminuido en forma drástica.

Las cifras gubernamentales muestran que el número mensual de quejas por "llamadas robot" ha aumentado de unas 65.000 en octubre de 2010 a más de 212.000 en abril. Adicionalmente, las quejas más generales de personas que le piden a un vendedor telefónico que deje de llamarles también aumentaron enormemente durante ese período, de unas 71.000 a 182.000.

Al mismo tiempo, hay menos empleados de telemercadeo que están revisando la lista de la FTC para ver a qué números no deben llamar. En 2007, más de 65.000 la revisaron. El año pasado sólo unos 34.000 lo hicieron.

A pesar de esas cifras, la FTC dice que la lista funciona en forma efectiva para combatir las llamadas indeseadas de vendedores.

"Desde luego que funciona", dijo Lois Greisman, directora adjunta de la división de la agencia para prácticas mercadológicas, en una entrevista con The Associated Press. Pero, agregó, "la proliferación de 'llamadas robot' crea un reto para nosotros".