El púgil cubano Guillermo Rigondeaux superó por decisión unánime al texano Robert Marroquín y, manteniendo su marcha invicta, retuvo su corona de peso supergallo versión Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Rigondeaux se acreditó los 12 asaltos pactados del combate, en el Thomas and Mack Center de Las Vegas (Nevada), en donde se enfrentarán en la pelea estelar el campeón mundial mexicano de peso medio del Consejo Mundial (CMB), Julio César Chávez Jr., contra el argentino Sergio Martínez.

Rigondeaux, medallista de oro en los Juegos Olímpicos de 2000 y 2004, superó sin problemas a Marroquín, a quien derribó en los asaltos cinco y doce para conseguir el triunfo.

El poder de puños y la mayor velocidad del cubano le permitieron estar siempre fuera del alcance del castigo del texano y dominar la pelea en su totalidad.

Los jueces dieron la victoria al púgil cubano con calificaciones de 118-108 en las tres tarjetas de puntuación.

Después del combate, Rigondeaux deja su registro con números sin mancha de 11-0, con ocho nocáuts.

Marroquín sumó una segunda derrota en su registro, que queda con números de 22-2, y 15 fueras de combate.

Para Rigondeaux, residente en Miami (Florida), es su séptima pelea profesional, después de conquistar el campeonato mundial interino supergallo AMB derrotando al panameño Ricardo Córdoba, en Dallas (Texas), en 2010.

En enero de este año se convirtió en campeón titular al noquear al californiano Rico Ramos, y defendió la corona con éxito el 9 de junio, también por la vía del nocáut, frente al estadounidense nacido en Filadelfia Teon Kennedy, ambos combates realizados en Las Vegas (Nevada).

Para Marroquín, de Dallas, Texas, es la primera oportunidad en una pelea titular.

Como boxeador aficionado, Marroquín dejó su marca en 68-23-5, pero esta vez sumó su segunda derrota en el terreno profesional. Después de su primera pelea perdida consiguió tres triunfos seguidos antes de caer ante Rigondeaux.