La española Pilar Coll, falleció hoy en Lima, a los 83 años, después de haber dedicado gran parte su vida a la defensa de la democracia, los derechos de los trabajadores y de las víctimas del terrorismo en Perú.

Coll fue la primera secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos en Perú, organización con la con la que conoció el drama de miles de víctimas y desaparecidos por el terrorismo en el país, entre 1980 y 2000.

La abogada de profesión, nacida en Huesca el 30 de enero de 1929, llegó a Perú en 1967 como misionera para trabajar en la Unión Nacional de Estudiantes Católicos en la ciudad de Trujillo.

Años después se unió a la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS) en Lima, donde asesoró a los trabajadores que perdieron sus puestos en el paro nacional de 1977.

A mediados de los años 80, Coll asumió la secretaría ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos e investigó las denuncias de desapariciones en Ayacucho, la cuna de la banda armada Sendero Luminoso, considerado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación como el principal responsable de los casi 70.000 muertos en los años del terrorismo.

El embajador de España en Lima, Juan Carlos Sánchez Alonso, lamentó hoy profundamente, en declaraciones a Efe, la pérdida de Coll, a quien calificó como "una de las mejores representantes de España en el Perú y en el mundo".

"Fue una mujer profundamente comprometida con las mejores causas y los menos favorecidos y se destacó por su defensa de la democracia y de los derechos humanos", manifestó Sánchez Alonso.

Coll recibió diversas condecoraciones y premios por su labor en la defensa y promoción de los derechos humanos, entre los cuales se encuentra la Orden de Isabel La Católica otorgada por el rey Juan Carlos de España en 1993.

En los últimos años, Coll integró el Consejo de Reparaciones, encargado del registro de las víctimas del terrorismo.