El Manchester City, rival del Real Madrid en la Liga de Campeones el próximo martes, se mostró hoy incapaz de sumar tres puntos en la liga inglesa en el campo de un rival modesto, el Stoke, que arrancó un empate a uno a los "citizens" sin algunas de sus estrellas.

El español Javi García marcó de cabeza el primer tanto del City, que igualó el marcador tras un temprano gol del inglés Peter Crouch.

El bosnio Edin Dzeko tuvo en sus botas la victoria de los "citizens" en los momentos finales del choque, pero la defensa del Stoke sacó su disparo de la línea de gol.

El técnico italiano Roberto Mancini, quizás pensando en el inminente duelo europeo, decidió reservar al argentino Sergio "Kun" Agüero, pieza clave de su ataque y artífice del gol que les dio la Premier la pasada temporada, y dar descanso asimismo al español David Silva, motor del centro del campo del City y que solo jugó los últimos quince minutos esta tarde.

Agüero sufrió una lesión en su rodilla derecha en el primer partido de la liga inglesa esta temporada, frente al Southampton y, a pesar de que las primeras informaciones apuntaban a un problema grave que le podía apartar varios meses el fútbol, finalmente los médicos determinaron que estaría de baja alrededor de un mes.

A pesar de que esta semana se especuló con la posibilidad de que el argentino estuviera presente en el encuentro de hoy, dado que el delantero se entrenó ya el pasado viernes con el resto de sus compañeros, Mancini consideró que esta tarde era demasiado pronto para volver a alinear al "Kun".

El técnico consideró que tenía recursos suficientes en su banquillo para sustituir con garantías al exatacante del Atlético de Madrid y puso su delantera en manos del italiano Mario Balotelli, uno de los protagonistas de la Eurocopa del pasado verano, y el también argentino Carlos Tévez, completamente reinsertado tras la guerra abierta con su entrenador que protagonizó la pasada temporada.

A pesar del potencial ofensivo que los "citizens" plantaron sobre el césped del Britannia Stadium, fueron los locales los que asestaron el primer golpe del partido.

Cuando apenas habían pasado 15 minutos de juego, el veterano inglés Peter Crouch, de 31 años, aprovechó un momento de desconcierto en el área rival para zafarse de toda la defensa visitante, que se quedó clavada reclamando mano del delantero, y obligar al guardameta Joe Hart a ir a buscar el balón a la red.

Los actuales campeones de la Premier no perdieron la serenidad al verse por detrás en el marcador y persistieron en su fútbol paciente, con al balón pegado al césped, confiados en que su superioridad técnica les otorgaría oportunidades suficientes para darle la vuelta al encuentro.

Así fue a los 35 minutos de la primera parte, cuando Tévez avanzó hasta la zona de tres cuartos, por el costado izquierdo, para trazar un centro que supo leer el español Javi García para cabecear el balón a la red.

La defensa del Stoke pareció olvidar a García, recién llegado al City esta temporada, que pudo saltar con comodidad para batir por alto al portero bosnio Asmir Begovic.

El equilibrio en el marcador terminó de tranquilizar a los de Mancini, que cerraron la primera mitad del choque dominando el balón y desplegando un juego de ataque que presagiaba un segundo tiempo con el viento a favor para los visitantes.

La segunda parte se presentó, sin embargo, trabada y difícil para los visitantes, que veían como la presión del Stoke daba resultado y cómo su centro del campo no era capaz de generar balones con peligro para los atacantes.

Mancini trató de dar aire a su equipo sacando a Silva a falta de un cuarto de hora para el final, pero fue demasiado tarde para que el español pudiera arreglar el encuentro.

El exmadridista Michael Owen, ya una vieja gloria del fútbol inglés, que ha fichado esta temporada por el Stoke, saltó al campo casi en los últimos segundos del encuentro, si bien no fue capaz de cambiar el curso del choque.

El bosnio Edin Dzeko tuvo en sus botas los tres puntos al poner sobre la línea de gol un balón bombeado que terminó despejando el defensa inglés Ryan Shawcross.