El Gobierno de Sudán rechazó hoy una petición oficial de EEUU para la entrada de infantes de Marina para reforzar la protección de la embajada estadounidense en Jartum, después de los violentos disturbios de la víspera.

El portavoz del Ministerio sudanés de Exteriores, Al Obeid Merauah, explicó en declaraciones a la prensa que la Secretaría de Estado estadounidense solicitó el despliegue de una unidad de marines "con la excusa de extremar la protección de su embajada", pero Jartum no lo ha aceptado.

Ante las agresiones contra sus legaciones diplomáticas, Washington ha enviado marines a Libia, donde el pasado martes murió el embajador Chris Stevens en un ataque armado en Bengasi, y al Yemen.

Merauah indicó que el ministro de Asuntos Exteriores sudanés, Ali Karti, se ha disculpado por no atender la solicitud estadounidense y ha alegado que la policía sudanesa es suficiente para proteger todas las representaciones diplomáticas en Jartum.

Ayer, miles de manifestantes atacaron las embajadas de Alemania y el Reino Unido en la capital, y luego intentaron irrumpir en la de EEUU en protesta por un vídeo sobre el profeta Mahoma que es considerado blasfemo por los musulmanes.

En estos incidentes, al menos tres personas murieron y otras cincuenta resultaron heridas cuando las fuerzas antidisturbios se enfrentaron a los manifestantes para evitar que accedieran a la legación diplomática estadounidense.

Por su parte, el portavoz de la Policía sudanesa, general Al Ser Ahmad Omar, informó hoy de que la situación era tranquila en Jartum y que sus fuerzas están dispuestas a impedir cualquier alteración de la seguridad o que las manifestaciones sean aprovechadas para generar caos.

Asimismo, Omar reveló que un número de "criminales" fueron detenidos el viernes y que están siendo interrogados para ser sancionados.

Tras la violenta jornada de ayer, la mayoría de las ciudades escenario de disturbios se mantuvieron hoy en calma, pese a que la red terrorista Al Qaeda en la Península Arábiga instó a nuevas protestas para expulsar a los embajadores estadounidenses de los países musulmanes.