Argentina quedó tambaleante y a punto de caerse en la Copa Davis: con un equipo improvisado, perdió el sábado el partido de dobles ante República Checa y además de quedar 2-1 abajo sufrirá la ausencia de su titán Juan Martín del Potro para la definición del domingo de la serie por el pase a la final.

Su remplazante será el novato Carlos Berlocq, que debutó en la Davis al lado de Eduardo Schawnk en la derrota 6-3, 6-4, 6-3 ante Tomas Berdych-Radek Stepanek, una de las parejas más temibles del circuito y que en la jornada decisiva jugarán en individuales.

Berlocq, de 29 años y sin títulos de ATP, remplazó en el equipo a David Nalbandian, el gran motor anímico de los argentinos en la Davis y que se bajó por un desgarro muscular y ahora deberá hacer lo propio con Del Potro, la mejor raqueta argentina, número ocho del mundo y campeón del Abierto de Estados Unidos en 2009.

"Cuando me informaron de lo de Juan Martín me sorprendió; ni yo ni todo el equipo nos esperábamos eso", comentó Berlocq, 45 del ranking. "Obviamente que si gano va a ser el partido de mi vida".

"Lo último que pienso es que voy a perder", agregó. "Tengo 29 años y toda mi vida pasé por diferentes presiones. Lo último que pierdo es la esperanza".

Del Potro ganó su partido de sencillos del viernes a pesar de una lesión en muñeca izquierda, que le impedirá disputar el domingo en singles invertido.

"Del Potro no está en condiciones de jugar y lo remplazará Berlocq", anunció el capitán argentino Martín Jaite. "Está listo para jugar y puede dar el batacazo", nada menos que ante Berdych, número seis del mundo.

Poco después, el médico de los Albicelestes, Miguel Khoury, dijo que Del Potro "siente mucho dolor en la muñeca izquierda, mucho más que en estos días".

"Se le recomendó un reposo deportivo e inmovilización de la muñeca durante 10 días", destacó el médico.

Los checos, que con este resultado ganaron 11 partidos juntos y perdieron solo uno, dominaron de principio al fin a los argentinos en ese partido que duró dos horas y 29 minutos sobre una superficie de arcilla del Parque Roca.

La suerte de Argentina empezó a sellarse cuando los checos quebraron el saque en el tercer game para pasar al frente 2-1, pese a que Berlocq-Schwank salvaron siete break points y además dispusieron de dos chances para cerrar el game.

A partir de entonces, Berdych-Stepanek fueron estirando de a poco la ventaja y una prueba de que se conocen de memoria la da su complemento de juego en la red: por esa vía se alzaron con 20 puntos contra 13 de sus rivales.

"A pesar de que al principio nos costó un poco, nos entendimos muy bien (con Stepanek) ya que nos conocemos mucho y eso se notó porque se puede decir que dominamos el partido", dijo Berdych.

La serie podría definirse el domingo de entrada cuando Berdych (6 del mundo) juegue con Berlocq. A segunda hora, Juan Mónaco (11) enfrentará a Stepanek.

Berdych y Stepanek llegarían a tres choques seguidos el domingo.

¿Aguantará el físico?

"Les voy a contestar por mí y por mi compañero", dijo Stepanek. "Realmente nos sentimos muy bien; por suerte el partido terminó en tres sets y nos sentimos enteros".

Jaite recordó que sumando su partido de individuales y el de dobles, "Berdych habrá jugado unas siete horas, por lo cual Berlocq puede aprovechar eso; puede dar el batacazo".

El capitán argentino agregó que se enteró de la baja de Del Potro en la noche del viernes, pero que recién comentó esa situación al equipo tras la derrota de dobles para no desconcentrar antes a Berlocq-Schwank por la ausencia de la "Torre de Tandil".

Del Potro, tras vencer a Stepanek, se quejó de los dolores en la muñeca, que estuvieron punto de dejarlo afuera de esta serie. Dijo que "casi no pude usar el revés ni hacer winners. Pero el saque y la derecha me ayudaron".

Poco después, Stepanek puso en duda que el argentino haya jugado lesionado y dijo que "yo lo vi absolutamente sano, como una persona entera".

El ganador de Argentina-R. Checa jugará la final en noviembre ante el que salga airoso del duelo en Gijón entre el actual campeón España y Estados Unidos, con ventaja 2-1 para los europeos.

Argentina busca ganar su primera Ensaladera de Plata tras haber perdido cuatro finales.