El número de muertos en los enfrentamientos ayer entre los manifestantes, en su mayoría salafistas, y las fuerzas del orden durante el asalto a la embajada de EEUU en Túnes aumentó a cuatro personas, y el de heridos, a 49.

Según el último balance, que difundió hoy la agencia oficial de prensa TAP citando a la directora general del hospital Charles Nicolle, Suad Sadrawi, otros dos heridos fallecieron después de que los médicos intentaran salvarles la vida en una intervención quirúrgica, aumentando a cuatro los muertos por el enfrentamiento.

Tres fallecieron por impactos de bala y el cuarto después de ser atropellado por un vehículo.

Cientos de tunecinos, en su mayoría ortodoxos islamistas de la corriente salafí, se manifestaron ayer ante la delegación diplomática de EEUU para protestar por un vídeo que en su opinión insulta al profeta Mohamed.

Los manifestantes lograron acceder a la embajada, quemar la bandera estadounidense e izar la bandera negra con la profesión de fe musulmana, símbolo de los salafistas, así como prender fuego a las instalaciones y a una veintena de automóviles.

El Ministerio tunecino de Asuntos Exteriores consideró que "el incidente no puede, en ningún caso, afectar las relaciones de amistad y cooperación entre los dos países", según un comunicado emitido hoy.

El ministerio, que condenó "firmemente" los disturbios y la violencia de ayer, a los que calificó de "irresponsables", se comprometió a proteger las embajadas y misiones diplomáticas "en conformidad con las disposiciones del derecho internacional".

Por otra parte, el portavoz del Ministerio de Interior, Jaled Harrud, afirmó que está en "estado de fuga", el líder salafista Seif Allah Ibn Husín, alias Abu Iyadh, buscado por haber instigado a sus acólitos a manifestarse ante la embajada norteamericana, según la prensa local.