La subsecretaria de Estado de EE.UU. para la Democracia, María Otero, dijo hoy que el derribo de avionetas, sospechosas de transportar droga, en julio pasado en el Caribe de Honduras es un tema por el que hay que preguntar al Gobierno del presidente Porfirio Lobo.

"En el tema de las avionetas, sobre número específico, no cabe duda que esa es una pregunta importante para hacerle al Gobierno hondureño. Esa es un actividad en que ellos son quienes pueden responder mejor a ese tema", dijo Otero en rueda de prensa al concluir hoy una visita de tres días a Tegucigalpa.

Otero eludió responder detalles sobre la reciente suspensión de la ayuda de Estados Unidos a Honduras para compartir información de radares aéreos, tras el derribo unilateral por parte del país centroamericano de al menos dos avionetas, en julio pasado.

El pasado día 11, el portavoz del Departamento de Estado en Washington, William Ostick, confirmó a Efe que EE.UU. reanudará la cooperación aérea en materia de radares cuando tenga garantías de que no ocurrirán nuevos derribos de avionetas.

La alta funcionaria dijo al respecto que Lobo ya "se ha dirigido a este tema y lo ha discutido, y ha dejado muy presente qué acuerdos bilaterales y acuerdos internacionales (que tampoco precisó), fueron violados en esta situación".

Añadió que "el respeto que Honduras le da a esos acuerdos está llevando no solamente a que se haga (una) investigación, sino también a un manejo de los procesos que se deberían llevar adelante".

"Desde ese punto de vista, ese es un tema importante que se conversó dentro del contexto de todo el apoyo que Estados Unidos está dando en el tema de seguridad", enfatizó Otero.

Un funcionario de la Embajada de EE.UU. en Tegucigalpa, por su parte, intervino en la rueda de prensa para reiterar que en una de las avionetas derribadas no iba ningún miembro de la Agencia Estadounidense Antidrogas (DEA), como extraoficialmente han informado algunos medios de prensa.

La subsecretaria Otero llegó el pasado miércoles a Honduras para tratar con autoridades del Gobierno y grupos de la sociedad civil, entre otros asuntos, el respeto a los derechos humanos.

"Nuestras visitas frecuentes (tres durante la Administración de Barack Obama) aquí reflejan la gran importancia que Estados Unidos da a nuestra relación con Honduras, así también a una amplia gama de desafíos que estamos abordando juntos en una acción en términos equitativos", agregó.

Explicó que en esta ocasión el "propósito principal" de su visita fue "dirigir la delegación estadounidense para el grupo de trabajo bilateral sobre los derechos humanos" constituido el jueves con el Gobierno hondureño.

La diplomática expresó que la protección y la promoción de los derechos humanos son esenciales para construir un futuro más seguro, más próspero para el pueblo hondureño, además de ser "fundamentales" para la "amplia colaboración bilateral" entre Washington y Tegucigalpa.

Dijo que en las sesiones de trabajo que celebraron el jueves, conversaron con sus pares de Honduras "sobre algunos de los retos más importantes" que enfrentan los hondureños, como "la lucha contra la impunidad, las reformas de los sectores de justicia y seguridad, y garantizar el respeto de los derechos humanos".