Más de mil mineros, fabriles, trabajadores de la salud y comerciantes afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB) marcharon hoy entre las ciudades de El Alto y La Paz para exigir al Gobierno de Evo Morales la expropiación total de una mina en la que operan el Estado y una cooperativa privada.

Las marchas en La Paz y en otras ciudades bolivianas fueron las únicas movilizaciones en el marco de una huelga de 24 horas convocada por la máxima organización sindical boliviana que tuvo seguimiento solamente en el sector minero y parcialmente en universidades y hospitales del Estado.

Los trabajadores, encabezados por el líder de la COB, el minero Juan Carlos Trujillo, caminaron desde El Alto hacia el centro de La Paz coreando estribillos para reclamar al Gobierno que la mina de zinc y estaño Colquiri sea administrada solo por el Estado y desaparezca de allí el sistema privado de cooperativas.

"La COB va a ser cerrojo de todos los recursos naturales de nuestro país, la COB demanda la inmediata nacionalización del distrito minero de Colquiri a favor del pueblo boliviano", dijo Trujillo a los medios.

En junio pasado, el presidente Morales expropió a la empresa suiza Glencore la mina Colquiri, situada a 250 kilómetros al sur de La Paz, pero luego transfirió su veta más rica a un grupo de cooperativas mineras privadas, un sector social que le apoya y posee un gran poder de movilización.

Los mineros que trabajan para el Estado rechazan esa decisión porque dicen que da marcha atrás con la nacionalización y por ello reclaman a Morales la expropiación total del yacimiento, dijo a los medios el líder del sindicato de Colquiri, Severino Estallani.

Este sector ocupó la mina Colquiri por la fuerza y ha amenazado con rechazar con armas y dinamita cualquier intento de los cooperativistas de volver a la mina, de donde salieron para hacer sus propias protestas y manifestaciones en La Paz.

Los trabajadores de las cooperativas firmaron anoche un convenio con el ministerio de Gobierno para hacer una pausa hasta el próximo martes en el bloqueo de tres carreteras de acceso a La Paz, dos de ellas conectadas con las rutas hacia Perú y Chile.

El Ejecutivo se comprometió a "garantizar" el retorno de este grupo a Colquiri, lo que rechazan los sindicatos en huelga porque creen que eso agravará el conflicto.