El expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000) calificó hoy de "inaceptable" el tono de un reciente informe de Argentina en el que acusa a Uruguay de obstruir los controles ambientales a la planta de la papelera finlandesa UPM (ex-Botnia).

"El tono del último documento que ha publicado la Cancillería argentina (sobre los controles a UPM) es inaceptable. Las diferencias se tienen que discutir con respeto", dijo Sanguinetti durante una rueda de prensa en Buenos Aires.

En ese documento, difundido a comienzos de mes, Argentina acusó a Uruguay de ejercer una "permanente obstrucción" a los controles de la firma, a la que también culpó de obstaculizar la supervisión y de alcanzar una producción anual de celulosa por encima de lo permitido.

"En Uruguay tenemos la certeza de que (la planta) está produciendo dentro de los parámetros adecuados y por eso lamentamos que los informes" sobre los resultados de los controles a la fábrica "no se hagan públicos", afirmó.

El exjefe de Estado, histórico dirigente del opositor Partido Colorado, dijo que "se puede entender cierto recelo de Argentina" por el retraso en la difusión de los informes, pero cuestionó el contenido del documento difundido por la Cancillería.

"Tenemos diferencias que hieren y dañan la relación, más allá de los Gobiernos" y éste "es un conflicto que lleva mucho tiempo", señaló en alusión al litigo ocasionado años atrás por la instalación de la planta en la ciudad uruguaya de Fray Bentos, a la vera del limítrofe río Uruguay, subrayó.

El Gobierno de Cristina Fernández advirtió sobre los desacuerdos con Uruguay en torno a los controles a la fábrica, los cuales, según argumentó, impidieron hasta ahora a la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) difundir información sobre el monitoreo.

El Ministerio de Asuntos Exteriores difundió el pasado día 5 un informe de la delegación argentina de la CARU después de que Uruguay insistiera en la "necesidad" de hacer públicos los informes técnicos sobre la fábrica.

Los desacuerdos están relacionados con las normas que rigen los vuelcos de efluentes de la empresa, la "carencia de información uruguaya que esclarezca episodios ocurridos" en los controles e "inconsistencias en los informes producidos" por el laboratorio canadiense AGAT, seleccionado para analizar la mayoría de las muestras sobre el estado del río.

Los monitoreos se realizan de manera conjunta en la planta, ubicada frente a las costas de la ciudad argentina de Gualeguaychú (provincia de Entre Ríos), a partir de un acuerdo bilateral sellado en 2010 para saldar el conflicto que había motivado la instalación de la fábrica.

El litigio entre Uruguay y Argentina por la instalación de UPM derivó en un juicio frente a la Corte Internacional de Justicia de La Haya y motivó que la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú bloqueara durante tres años el principal puente entre ambos países como forma de protesta.