Samsung aseguró hoy, tras conocer el fallo provisional en favor de Apple de la Comisión Internacional de Comercio de EE.UU. (ITC) en el contencioso que mantienen sobre las patentes de sus dispositivos, que confía en que en su veredicto final "haga rendir cuentas" a Apple.

"Mantenemos la esperanza de que la Comisión al completo alcanzará en última instancia una determinación final que confirme nuestra posición de que Apple debe rendir cuentas por aprovecharse libremente de nuestras innovaciones tecnológicas", detalló la surcoreana en un comunicado.

El fallo provisional del ITC, el segundo contrario a los intereses de Samsung en EE.UU., responde a la petición del gigante surcoreano para que las autoridades reconocieran que Apple estaba infringiendo cuatro de sus patentes sobre tecnología de comunicación inalámbrica ("wireless") en ese país.

En su veredicto, el juez del ITC certificó que en ninguno de los casos planteados por Samsung la empresa norteamericana había cometido irregularidad alguna, en una decisión que será repasada por el resto de jueces de la entidad, que supervisa las importaciones en EE.UU., como paso previo para dictar sentencia firme.

Samsung, primer fabricante de "smartphone" del mundo, además detalló que se siente "orgulloso de su larga historia de innovación en la industria de dispositivos móviles" y que continuará defendiendo sus derechos de propiedad intelectual.

En este sentido, tras el flamante lanzamiento esta misma semana del nuevo dispositivo iPhone 5 de Apple, según expertos surcoreanos Samsung podría emprender nuevas acciones judiciales contra la empresa de Cupertino por patentes en este modelo, al igual que hizo casi un año atrás, cuando lanzó el iPhone 4S.

La guerra legal entre Samsung y Apple, iniciada en abril del año pasado, ya acumula más de 50 demandas en una decena de países.

La última decisión judicial importante tuvo lugar en EE.UU. y fue un revés para la firma surcoreana, a la que un tribunal de San José (California) condenó a pagar una multa de 1.000 millones de dólares (761 millones de euros) por vulnerar seis patentes tecnológicas y de diseño de su competidor.