Las autoridades turcas han afirmado hoy que 75 milicianos del grupo armado kurdo PKK han muerto, así como 4 soldados, desde el pasado 8 de septiembre en una amplia operación del Ejército en la provincia de Hakkari, en el extremo sureste de Turquía.

La oficina del gobernador de Hakkari emitió un comunicado, recogido por la agencia semipública Anadolu, en el que detalló que en el despliegue intervinieron fuerzas de la infantería, la policía, equipos especialistas y milicianos locales que combaten a favor del Gobierno.

La mayoría de las operaciones tuvo lugar alrededor de Semdinli, un municipio de Hakkari situado en la alta montaña, muy cerca de las fronteras de Irak e Irán, donde desde hace más de un mes se desarrollan con frecuencia intensos combates entre el Ejército y los guerrilleros del Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK).

La intervención militar ha sido la de mayor alcance de los últimos años en esta zona, con el fin de expulsar al PKK definitivamente de esta zona antes de la llegada del invierno, cuando las nevadas suelen imposibilitar los combates.

Según varios medios turcos, el ejército contó para esta ocasión con siete batallones y unos 5.000 soldados, la mayoría de ellos miembros de fuerzas especialmente.

El jefe del Estado Mayor turco, Necdet Özel, se desplazó ayer a Hakkari, junto a otros altos cargos, para supervisar la operación.

A finales de agosto, el PKK había atacado Semdinli con el fin de hacerse con el control del pueblo, y sólo fue expulsado de él tras varios días de combates.

Pocos días después intentó llevar a cabo una táctica similar en Beytüssebap, en la vecina provincia de Sirnak, en lo que parece un intento de cambiar los típicos ataques de hostigamiento contra puestos militares por una estrategia distinta, que consistiría en hacerse con una "zona liberada" en las montañas del extremo sureste.

El presidente del partido prokurdo Paz y Democracia (BDP) ha declarado que el PKK efectivamente controla Semdinli y, además, una zona de 400 kilómetros cuadrados en esta región del sureste.

Las autoridades turcas han desmentido rotundamente esta afirmación, que el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, calificó de "mentira y estupidez", y la Fiscalía ha iniciado una investigación contra Demirtas por esta causa.

El PKK tomó las armas en 1984 para luchar por la autodeterminación de los aproximadamente 12 millones de kurdos en Turquía y, desde entonces, más de 45.000 personas han muerto en enfrentamientos y atentados.