Varios cientos de manifestantes sudaneses allanaron el viernes la embajada de Alemania en la capital Jartúm, donde quemaron un automóvil y botes de basura.

La policía arrojó gases lacrimógenos y obligó a la muchedumbre a salir de la embajada. Hasta el momento no se habían detectado daños al personal de la sede diplomática ni al edificio.

La mayor parte de los manifestantes se dispersaron, pero un grupo se fue a protestar a la embajada británica, que se encuentra cerca de allí.

Los disturbios ocurren después que un clérigo musulman exhortó a protestar el viernes tras las oraciones semanales en la capital contra una película producida en Estados Unidos, la cual critica al islam y denigra al profeta Mahoma.

Decenas de protestas se extendieron el viernes por el mundo musulmán con relación a la película.