España parecía estar el viernes cada vez más cerca de solicitar formalmente ayuda financiera, mientras que los socios de Grecia en la eurozona dieron una pista importante de que el país helénico podría recibir más tiempo para sanear sus finanzas.

La situación financiera de los dos países estaba en primer lugar de la agenda durante el primer día de una reunión informal de ministros europeos de finanzas en la capital chipriota, que se realiza en medio de un contexto de mercados benignos y calma relativa después de una racha de noticias positivas para la crisis de la deuda de Europa, que ya se extiende tres años.

Los ministros de los 17 países que usan el euro, junto con el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, reconocieron cautelosamente que las condiciones han mejorado, pero advirtieron al mismo tiempo que aún deben sortearse algunos obstáculos si se quiere que el euro salga de la crisis.

Los dos obstáculos principales siguen siendo las economías de Grecia y — la mucho más grande — España. Mientras que Atenas lucha por seguir usando el euro como moneda, Madrid estudia si aprovechará el nuevo plan de compra de bonos del BCE, ampliamente reconocido como la razón que explica por qué las acciones se han recuperado, el euro ha mejorado su posición y las tasas que pagan gobiernos como el de España a cambio de endeudarse se han desplomado.

El ministro de Finanzas español, Luis de Guindos, dio una pista clave de que su gobierno está preparando una solicitud para ingresar al plan del BCE, sin necesidad de aceptar condiciones de otros sitios. Al evitar prometer el cumplimiento de condiciones, antes de hacer una solicitud, el gobierno español parece haber evitado una situación política potencialmente vergonzosa.

Esa parece ser la conclusión tras la revelación de de Guindos, de que Madrid se estaba preparando para presentar un plan nuevo y audaz de reforma económica a finales de mes.

Olli Rehn, comisario europeo para asuntos monetarios, dijo que de Guindos les informó a los ministros de Finanzas de los 17 países que usan el euro que el gobierno español desea adoptar un programa nacional de reforma a finales de septiembre.

Ese programa, dijo Rehn, estaría "basado en las recomendaciones de la Unión Europea, con compromisos muy claros y calendarios precisos".

De Guindos dijo también a sus colegas que España hará más esfuerzos para lograr sus objetivos, si es necesario.

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El periodista de The Associated Press Menelaos Hadjicostis colaboró para este despacho.