La Casa Blanca pidió a la red YouTube que "revise" el vídeo antimusulmán que ha desatado protestas y ataques en el mundo árabe para comprobar si viola las condiciones de uso de la web, lo que obligaría a retirarlo de su plataforma.

El portavoz del Consejo Nacional de Seguridad, Tommy Vietor, informó que la residencia presidencial ha "contactado a YouTube para llamar su atención sobre el vídeo y pedirles que revisen si viola sus condiciones de uso", en un comunicado citado por el diario Washington Post.

Por el momento, el vídeo sigue disponible en la popular web, aunque Google, compañía propietaria de YouTube, ha comenzado a bloquear o restringir su uso en varios de los países afectados por las protestas.

La empresa anunció hoy que ha bloqueado el acceso al vídeo en India, en una decisión que algunos medios estadounidenses atribuyen a órdenes judiciales de dos tribunales en el norte del país.

"En ocasiones, bloqueamos los contenidos en algunos países en respuesta a una orden judicial u otro proceso legal válido", señaló Google en un comunicado.

No obstante, el jueves indicó que el vídeo "cumple claramente" sus reglas de uso "y por tanto se quedará en la web".

"Sin embargo, dada la difícil situación en Libia y Egipto, hemos restringido temporalmente su acceso en esos países", apuntó en otro comunicado.

Además de en India, Libia y Egipto, el vídeo tampoco puede verse en Afganistán, cuyo Gobierno ha ido más allá al prohibir directamente la recepción en el país del portal YouTube desde el pasado miércoles.

Las condiciones de uso de YouTube no prohíben explícitamente publicar contenidos ofensivos, pero sí desvinculan a la empresa de toda responsabilidad legal ante los mismos y permiten que los usuarios denuncien ciertos vídeos en caso de considerarlos ilegales o difamatorios.

El vídeo, de tono entre satírico e insultante, muestra supuestas escenas de la vida del profeta Mahoma, que es presentado como fruto de una relación ilegítima y practica sexo con una mujer.

Su difusión desató este martes ataques contra las misiones diplomáticas de EE.UU. en Egipto y Libia, donde murieron el embajador estadounidense, Chris Stevens, y otras tres personas, y se extendieron a una decena de países, causando hoy al menos un muerto en Yemen y tres en Sudán.