El Gobierno de Japón decidió hoy establecer el objetivo de abandonar la energía nuclear en la década de 2030, en medio del debate sobre la seguridad de las centrales atómicas tras el accidente en la planta de Fukushima en marzo de 2011.

La decisión, que según la agencia Kyodo fue adoptada en una reunión ministerial, supone un importante giro en la política energética de Japón, que antes de la crisis desencadenada en Fukushima por el devastador tsunami del año pasado obtenía casi un tercio de su electricidad de las centrales nucleares.