La policía de Kenia desbarató un ataque terrorista en sus etapas finales de preparación y arrestó a dos personas con explosivos y un arsenal de armas y municiones, dijo el portavoz policial Eric Kiraithe. Se busca a otros ocho sospechosos.

Las dos personas fueron arrestadas en un área de inmigrantes somalíes en Nairobi el viernes por la mañana, precisó Boniface Mwaniki, titular de la Unidad Policial Antiterrorista de Kenia. Dijo que se sospecha que tienen vínculos con al-Shahab, un grupo miliciano asociado a al-Qaida.

La policía halló cuatro chalecos con cientos de perdigones metálicos, dos bombas caseras, cuatro fusiles AK-47, municiones y 12 granadas, dijo, y agregó que los chalecos son similares a los que se usaron en Uganda entre una multitud que presenciaba la final de la Copa Mundial de fútbol por televisión en julio del 2012, con un saldo de 76 muertos.

Kiraithe identificó a los dos detenidos como Abdul Majid Yassin Mohamed, de 26 años, keniano de origen somalí, y Suleiman Abdi Aden de Somalia.

Kiraithe agregó que el total de explosivos en los chalecos superaba los 40 kilogramos, que podría haber tenido un efecto devastador y ser detonado a control remoto si el suicida vacilaba a último momento.

"Si uno de estos chalecos suicidas mató a 76 personas en Uganda, pueden imaginarse el daño que podrían causar cuatro", agregó.

Al-Shabab se atribuyó responsabilidad por el ataque en Uganda diciendo que era represalia por la participación de Uganda en la misión de pacificación de la Unión Africana en Somalia. El grupo amenazó lanzar ataques terroristas en Kenia después que esta nación despachó tropas a Somalia para combatir a los milicianos.

Kenia ha padecido ataques con granadas que han matado a más de 50 personas. La policía los atribuyó a simpatizantes de al-Shahab en el país africano.

Las bombas en Uganda pusieron de manifiesto las extensas redes de al-Shahab en Kenia que no solamente recluta y recauda fondos para la organización sino también orienta y entrena voluntarios dentro de Kenia, según un informe de las Naciones Unidas en el 2011 por un grupo de expertos que vigila el cumplimiento de embargo de armas en Somalia y Eritrea.

Aunque en el pasado la presencia de al-Shahab en Kenia se ha concentrado principalmente dentro de la comunidad somalí desde el 2009, el grupo expandió rápidamente su influencia a kenianos no somalíes que, según los expertos, constituyen actualmente el grupo más numeroso y mejor organizado de no somalíes en al-Shabaab.