La mera idea de una gran pelea en las 160 libras hizo que el promotor Bob Arum recordara la década de los 80, cuando Marvelous Marvin Hagler y Thomas Hearns repartían golpizas y los pesos medianos eran los reyes del boxeo.

La pelea del sábado entre Julio César Chávez Jr. y Sergio Martínez no está a la altura de un Hagler-Hearns, pero es lo suficientemente interesante como para que los fanáticos del boxeo vuelvan a interesarse por la división de los medianos.

Chávez defenderá uno de los cinturones de las 160 libras (73 kilos) que Martínez cree que le pertenece, en lo que se ha convertido en un duelo con ribetes personales. Hay buenas posibilidades de que la pelea se convierta en una riña de toma y dame, y se agotaron las más de 19.000 entradas para el escenario en el que se espera un abrumador respaldo para Chávez en el combate de fin de semana en el que se celebra la independencia de México.

Chávez está peleando para escapar de la sombra de su padre, el legendario Julio César Chávez, y para establecerse como uno de los nuevos astros del pugilismo. Martínez está tratando de solidificar su posición como el mejor peso mediano del mundo, y para despachar a un peleador a quien considera que ni siquiera merece estar en un combate por un título.

Al final de la conferencia de prensa previa al pleito, los adversarios intercambiaron ataques verbales.

"No va a ser un nocaut rápido", dijo el argentino. "Lo voy a castigar mucho y después de eso lo voy a noquear", señaló.

Martínez es favorito por 2-1 en el combate pactado a 12 asaltos, el cual será por el título del Consejo Mundial de Boxeo que tuvo Martínez antes de que se lo quitara el organismo internacional. Chávez terminó peleando por el título vacante contra Sebastian Zbik, parte de la razón por la cual Martínez dice que tiene tanta animosidad hacia él.

"Es muy simple: no puedo aceptar el hecho de que sea campeón mundial", dijo Martínez. "La única razón por la que es campeón es porque es Julio César Chávez Jr., el hijo de la leyenda, y su boca es tan grande, incluso más grande que su cerebro, y está hablando demasiado", agregó.

El combate es parte de una noche boxística en la ciudad de las apuestas que cuenta además con la pelea entre la sensación mexicana Saúl "Canelo" Alvarez en una defensa del título de 154 libras (70 kilos, súper welter) contra Josesito López, a realizarse a unas cuadras de distancia en el hotel MGM Grand. La pelea Chávez-Martínez será transmitida por HBO en pago por evento a un precio sugerido de 49,95 dólares, mientras que el combate de Alvarez será transmitido sin costo extra en Showtime.