Más de 350.000 estudiantes de escuelas públicas de Chicago no asistieron a clases por quinto día antes de una reunión de delegados sindicales en momentos en que se vislumbra una solución a la huelga de maestros de la ciudad.

Los docentes huelguistas volvieron a las calles para realizar manifestaciones a fin de presionar a favor de las demandas del sindicato, que incluyen un plan para que los docentes despedidos sean los primeros en obtener empleo al abrirse ofertas de trabajo y se implemente un sistema de evaluación de maestros que no se base en gran medida en las calificaciones de sus estudiantes.

Las negociaciones contractuales se prolongaron por más de 15 horas el jueves, pero se mencionaron pocos avances hasta que los participantes se retiraron a descansar en las primeras horas del viernes.

El presidente del Consejo Escolar, David Vitale, dijo que ambas partes ya habían resuelto la cuestión de las evaluaciones — sin dar detalles — y que habían empezado a trabajar los números de los asuntos financieros.

La líder del sindicato de maestros de Chicago, Karen Lewis, dijo que los negociadores tuvieron muchas conversaciones "productivas", pero se negó a describir las negociaciones en detalle. Ella y Vitale dijeron confiar en que los estudiantes puedan regresar a clases el lunes.

"Ha sido un día largo", dijo Lewis. "Hubo algunas ideas creativas, pero todavía no tenemos un acuerdo".

Mientras los negociadores regresaban a la mesa de negociaciones el viernes, la directora de Educación del distrito escolar, Barbara Byrd-Bennett, coincidió en que las partes están cerca de un acuerdo. Opinó que podrían llegar a un pacto antes de que finalice el día.

El sindicato convocó a una reunión para el viernes por la tarde de unos 700 delegados, cuya votación por mayoría se requiere para aprobar cualquier acuerdo contractual. En la reunión se podría presentar un acuerdo o destinarse simplemente a mantener actualizados a los miembros del sindicato sobre la marcha de las negociaciones.