Las autoridades antidrogas de Paraguay incineraron hoy 1.078 kilos de cocaína durante un procedimiento en el que estuvo presente el presidente del país, Federico Franco, en la región del Chaco, al noroeste de Asunción.

Agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), en respuesta a un exhorto judicial, destruyeron el alijo de droga en un horno de la fábrica Aceros Paraguayos (Acepar) en el municipio de Villa Hayes (Chaco), a 60 kilómetros al noroeste de la capital.

La carga ilegal destruida es el resultado de tres operaciones de incautación realizadas en Asunción y en los departamentos de Amambay y Alto Paraná, los dos últimos en la frontera con Brasil, detalló la Senad en un comunicado.

También estuvieron presentes en el procedimiento de hoy el presidente del Legislativo, Jorge Oviedo Matto, el ministro de Interior, Carmelo Caballero, y el titular de la Senad, Francisco de Vargas.

El organismo antidrogas informó, además, que se incautó este viernes de 48 kilos de cocaína que estaban ocultos en una camioneta dotada con un piso de doble fondo que fue abandonada en una carretera de Ciudad del Este, capital de Alto Paraná, a 330 kilómetros de Asunción.

Paraguay es considerado por las autoridades como un país de tránsito de la cocaína que se produce en otras naciones suramericanas y como el principal productor de marihuana en la región.