El exsecretario general de la ONU y antiguo enviado especial para Siria, Kofi Annan, advirtió hoy del peligro de que el conflicto entre el régimen sirio y las fuerzas de la oposición destruya al país y se extienda por toda la región.

En unas declaraciones a la BBC, Annan pidió a la comunidad internacional que se una para actuar y dijo que su sucesor, el diplomático argelino Lajdar Brahimi, tiene experiencia, pero necesitará el apoyo de todos los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, incluida Rusia, para que haya una oportunidad de una resolución pacífica del conflicto.

Annan dimitió en agosto como enviado de la ONU y de la Liga Árabe para Siria por considerar que no contaba con el respaldo del Consejo de Seguridad, ya que Rusia y China bloquearon resoluciones pensadas para presionar al presidente sirio, Bachar al Asad.

"Si la comunidad internacional no actúa junta y encuentra una manera de presionar a las partes para que abandonen sus ambiciones sobre el campo de batalla, vamos a ver una situación en la que la guerra sectaria se extenderá en Siria y probablemente más allá de sus fronteras", advirtió Annan.

"Siria no es Libia", dijo el diplomático, quien considera que hay posibilidades de que Siria explote más allá de sus fronteras.

"Hoy parece que ambas partes (Gobierno y oposición) han decidido que la manera de resolver esto es en el campo de batalla, que en mi opinión es una manera equivocada", puntualizó.