La "calidad" de la educación en América Latina y el Caribe y el "acceso más amplio" a la misma son los dos principales problemas que preocupan a la UNESCO en relación a la región, afirmó hoy en Uruguay su directora general, Irina Bokova.

En "muchos países" de la región se está dando un crecimiento "bastante espectacular" de sus economías pero, "paradójicamente", un "aumento de las desigualdades sociales", señaló Bokova durante un encuentro con agencias de noticias.

América Latina y el Caribe "están necesitando" un sistema educativo "de mayor calidad" y "más inclusivo, con acceso amplio e igualitario" sin que la raza, sexo o ingreso económico de las familias "sea una traba para el desarrollo de los niños", afirmó.

El que un niño nazca en una familia pobre "no debe ser una barrera" para que pueda acceder a una educación de calidad.

En el tema de la democratización de la educación "todavía la región tiene muchos problemas y cosas por mejorar", agregó la directora general de la organización de las Naciones Unidas que se encarga de los temas de educación, ciencia y cultura.

La inclusión social y la igualdad de acceso a la educación son "las principales herramientas" para un "progreso estable" de la región, aseguró.

Además, en los tiempos de crisis económica que se vive en Europa y Estados Unidos invertir en educación, en investigación científica y nuevas tecnologías "es el camino más seguro" para superar "los momentos duros y tener una mejor integración en un mundo cada vez más competitivo".

Bokova dijo que en medio de "la incertidumbre e intolerancia" que se sufre actualmente a nivel mundial la UNESCO está realizando "consultas" con los Gobiernos de la región para "definir su futuro reposicionamiento" en el sistema de las Naciones Unidas.

Destacó también que América Latina y el Caribe "están revalorizando sus orígenes" y la mezcla de culturas y civilizaciones es ahora "mas reconocida".

Como ejemplo puso el proyecto Qhapaq Ñan o Camino Principal Andino que impulsan los Gobiernos de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú con el apoyo de la UNESCO.

La idea es inscribir esa zona, lo que supondría la protección física de 13.000 kilómetros de norte a sur y 26.000 kilómetros de caminos secundarios, en la Lista del Patrimonio Mundial de la humanidad.

El acuerdo fue firmado hace dos años pero "es complejo" armonizar leyes, planes de gestión y otros temas, sin embargo, el proyecto "acerca a los seis países a su historia común y a valores compartidos muy importantes", destacó Bokova.

En la región hay "conocimiento y orgullo" de proteger el patrimonio histórico y cultural, señaló.

La directora general de la UNESCO llegó el jueves a Montevideo invitada por el presidente uruguayo José Mujica, con quien se reunirá en esta jornada, para un "repaso general" de la cooperación bilateral.

Destacó que la formación de docentes y el abandono de la educación por parte de los adolescentes son dos de las principales preocupaciones de las autoridades uruguayas y comprometió la ayuda del organismo que dirige para intentar revertir la situación.