Sigifredo López vivió en carne propia el conflicto armado que desangra a Colombia al ser secuestrado por guerrilleros junto con otros 11 legisladores, pasar siete años cautivo y ser el único sobreviviente a la matanza de ese grupo de rehenes.

Su arresto este año acusado de haber sido cómplice en el secuestro, no víctima, lo convirtió además en símbolo de la extraña naturaleza de ese conflicto.

Los fiscales dijeron que había colaborado con las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la planificación del secuestro.

"Me mostraron como al peor criminal de la historia de la humanidad", comentó López. "Luis Alfredo Garavito era un angelito al lado mío", agregó. Garavito fue acusado de violar y asesinar a más de 180 niños y confesó casi todos sus crímenes. Es considerado uno de los mayores asesinos en serie de niños del mundo.

López tiene hoy 48 años y luce canoso. Vive con su esposa, abogada como él y de quien se enamoró en la escuela secundaria, en una casa de clase media. No trabaja demasiado como abogado y se postuló al Senado nacional en el 2010 y a la Alcaldía de Cali en el 2011. Fue derrotado en ambas ocasiones.

"Sigifredo nunca ha sido un político importante", sostuvo el comentarista Gustavo Alvarez Gardeazábal.

"Yo creo que a Sigifredo lo detienen por ser de Pradera", agregó.

Pradera, en el suroeste colombiano, es un municipio importante para las FARC por su posición geográfica ya que da acceso a la cordillera central, que es uno de los santuarios de la guerrilla.

López "es de esa escuela en donde las posiciones son insulsas. Eso es muy común en los políticos de nivel bajo, que se tienen que acomodar ante el poder", afirmó Alvarez.

El ex rehén ha relatado numerosas veces sus padeceres como secuestrado a los investigadores y no se preocupó cuando recibió una citación de la fiscalía hace cuatro meses.

Pero se quedó sin aliento cuando le dijeron, "doctor, usted queda detenido".

"Creí que era una broma", explicó el ex legislador.

López fue uno de 12 legisladores secuestrados por las FARC hace diez años en la Asamblea legislativa del departamento de Valle del Cauca, del cual Cali es la capital. En una osada operación, los rebeldes se hicieron pasar por efectivos del ejército y la policía y dijeron que había una amenaza de bomba en el edificio legislativo y se los llevaron en un bus.

Los legisladores, incluyendo López, de las filas del Partido Liberal, pasaron a ser parte de por lo menos medio centenar de militares, policías y políticos capturados entre finales de 1997 e inicios de 2002 que las FARC denominó "canjeables". La idea era cambiarlos por rebeldes encarcelados, algo a lo que distintos gobiernos se opusieron.

Los otros 11 legisladores secuestrados con él fueron ejecutados cinco años después en un confuso episodio, cuando sus captores creyeron que otra unidad guerrillera que se desplazaba por la zona eran fuerzas del ejército y cumplieron con la orden de matar a los secuestrados si pensaban que se había puesto en marcha una operación de rescate. López fue el único sobreviviente y dos años después fue liberado.

Desde su liberación unilateral por parte de las FARC, el 5 de febrero del 2009, López ha reiterado hasta el cansancio su versión: que sobrevivió a las ejecuciones porque ese día había sido castigado por los rebeldes con el aislamiento y se encontraba a unos 50 metros de distancia de ellos y separado por una "pared" levantada con palma.

Durante mucho tiempo su versión no fue cuestionada.

Pero todo cambió cuando las fuerzas del gobierno realizaron una operación en la que mataron al máximo líder de las FARC, Alfonso Cano, en noviembre del 2011, y encontraron en su computadora un video en el que se escucha la voz de un hombre que explica frente a un mapa o boceto de la sede del edificio de la Asamblea de Cali, cómo va a ser el asalto a ese congreso regional para secuestrar a los diputados. El expositor se mueve y por unos segundos se puede apreciar un perfil de su cara.

La Fiscalía sostuvo que ese personaje era él y que cuatro ex guerrilleros así lo habían confirmado.

No indicaron qué motivación podía haber tenido López para hacerse cómplice de los secuestros y se especuló que, por alguna razón, fue traicionado por los guerrilleros, que lo secuestraron también a él.

Los colombianos se mostraron anonadados. Costaba aceptar la versión de que este hombre de contextura gruesa y espeso cabello blanco, era "amigo de la guerrilla" y se hizo secuestrar durante casi siete años, sin poder ver a su esposa, a sus dos hijos varones ni a su madre, de la que es hijo único, para traicionar a 11 de sus compañeros de labores.

"¿Judas"?, preguntó un semanario en su portada.

Uno vive "dos infiernos y no sabe cuál es peor: el secuestro o estar preso por algo que no cometió", expresó Alan Jara, actual gobernador del sureño departamento de Meta, y quien estuvo siete años secuestrado hasta su liberación unilateral por parte de la guerrilla en 2009.

El mismo día de su detención, el 16 de mayo, López fue trasladado en avión a Bogotá. Detrás de las rejas, comenzó a revivir la pesadilla de su cautiverio, con el agravante de que esta vez lo acusaban de complicidad en la muerte de los 11 rehenes.

Pronto, no obstante, el caso de la Fiscalía comenzó a derrumbarse.

El canal Caracol Televisión divulgó el 24 de mayo una entrevista a uno de los autores del secuestro de los 12 diputados, el guerrillero Gustavo Arbeláez, alias "Santiago", quien aseguró que el hombre que hablaba en el video no era López sino Milton Sierra Gómez, alias "JJ" y quien comandó el asalto a la Asamblea del Valle del Cauca.

A pedido de la defensa de López, el video en el que apareció el perfil del hombre fue examinado por técnicos locales y del FBI y, según la Fiscalía, la respuesta fue que no era posible determinar ciento por ciento que fueran su perfil o su voz porque las imágenes eran muy breves y también lo que se lograba escuchar.

Los testimonios de los rebeldes también fueron desmontados.

Uno de ellos fue el de un guerrillero llamado Edver Fajardo, quien dijo que, en calidad de rehén, López llamó por celular al entonces mandatario Andrés Pastrana (1998-2002) para que la fuerza pública no bombardeara una zona mientras ellos estaban secuestrados.

Pastrana ha dicho a medios locales que nunca fue contactado por López en aquellos años.

Sin pruebas contudentes, la Fiscalía General revocó la medida de detención preventina el 14 de agosto pasado y que ex rehén quedo libre de su detención domiciliaria.

Sin embargo, el proceso sigue y pueden pasar meses antes de que el caso se cierre definitivamente.

Otros ex rehenes dicen que el caso subraya las deficiencias del sistema legal colombiano, que permite a la Fiscalía disponer una captura mientras hace averiguaciones.

"El caso de Sigifredo es uno de esos episodios en los cuales la injusticia raya con la locura", observó la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, quien estuvo secuestrada por las FARC más de seis años junto con otros 14 rehenes, todos los cuales fueron rescatados en una operación del ejército en el 2008.

Las autoridades judiciales justifican sus acciones diciendo que tenían testimonios de ex rebeldes que confirmaban sus sospechas.

El proceso contra López "de ninguna manera fue un montaje", afirmó el Fiscal General Eduardo Montealegre, quien aseguró que los testigos falaces que declararon contra López serán investigados.

"La Fiscalía no tenía evidencias de que esos testigos estaban faltando a la verdad", agregó.

El caso de López no es único. Algo similar vivió el sargento del Ejército Pedro José Guarnizo, de 48 años.

Tras haber caído en poder de las FARC después de combates en julio de 1997 en Currulao, departamento de Antioquia, al noroeste del país, logró sobrevivir en mayo de 2003 a un intento de rescate de la fuerza pública en el que los rebeldes dispararon contra otros rehenes que murieron, entre ellos el ex ministro de Defensa Gilberto Echeverry y el gobernador de Antioquia Guillermo Gaviria.

Guarnizo sobrevivió y fue rescatado tras seis años de cautiverio, pero para su sorpresa, dos años después, en 2005, la Fiscalía ordenó su captura por cargos de homicidio, conformación de grupos ilegales o, en su caso, de paramilitares.

Narró que sus acusadores eran personas anónimas a las que, a lo largo de todo el proceso, nunca conoció. Fue absuelto y liberado en 2008, luego de comprobarse que no estaba acantonado en Puerto Unión, un poblado del sureño departamento de Meta, donde sus acusadores dijeron que encabezó un grupo que mató a siete personas en noviembre de 1992.

Sin embargo, como la absolución fue apelada, el proceso tampoco se ha cerrado y, mientras siga abierto, Guarnizo, casado y con dos hijas, dice que no le conceden ascensos y con ello tampoco ajustes salariales, una norma dentro de la fuerza pública.

"Me dolió más estar en la cárcel por el Estado, porque el secuestro me lo hizo el enemigo (o sea) las FARC", dijo el suboficial.

En los 38 días que pasó detenido López tuvo lo que describió como "varias revelaciones de Dios".

"En una de ellas", señaló, "me dijo: 'Cásate por la Santa Madre Iglesia'''.

Así lo hizo el viernes 29 de junio, en su casa como cárcel, y la bendición la recibieron él y su mujer Patricia de manos del arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve. Los testigos de la boda fueron su madre, Nelly Tobón de López, y sus dos hijos, Lucas y Sergio.

Hoy López está feliz. Eso se le nota en su sonrisa y en la de su esposa. Dice que aún no tiene claro si demandará o no al Estado por los perjuicios causados por su encarcelamiento, una vez que se cierre definitivamente el proceso en su contra.

Advirtió, sin embargo, que si lo hace es para buscar fondos para la "Fundación Defensa de Inocentes", que buscará esclarecer casos como el suyo o el del sargento Guarnizo.

"Yo aspiro a que a ningún colombiano le suceda (con la justicia) lo que a mí me sucedió", sentenció López.

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Los corresponsales de Associated Press César García y Vivian Sequera contribuyeron a esta información.