Centenares de mineros despejaron el jueves dos carreteras de acceso a La Paz aunque mantenían bloqueada la principal ruta de ingreso a la ciudad para presionar al gobierno a cederles una mina.

La carretera que conecta la capital con las otras ciudades y los puertos chilenos del Pacífico se mantiene bloqueada y tomada, informó el jefe de la policía caminera coronel Nicolás Abella.

Otras rutas que unen la ciudad con los puertos del sur de Perú y el norte del país fueron despejadas tras una pausa en las negociaciones entre el gobierno y dos grupos de mineros que pugnan por el control de la mina de estaño Colquiri, 160 kilómetros al sur de La Paz, indicó Abella.

Segundino Fernández, representante de los mineros independientes, dijo que la presión seguirá mientras el gobierno no haga cumplir un acuerdo que les permite compartir la explotación de esa mina que hasta junio pasado era operada por una subsidiaria de la suiza Glencore.

El gobierno canceló el contrato de arriendo con Glencore por presión de los mineros y creó una empresa estatal para explotarla, pero también aceptó compartir el yacimiento con los independientes que trabajaban vetas vecinas.

Los mineros de la empresa estatal exigen expulsar a los independientes y que la mina sea explotada solamente por el Estado.

Romero ha dicho que la solución pasa por un acuerdo entre los dos grupos y que la policía actuará con cautela ya que los manifestantes están con dinamita que habitualmente usan en sus labores diarias.

En tanto, transportistas y exportadores lamentaron las pérdidas y han reclamado una pronta solución.

Los minerales ocupan el segundo rubro de exportación después del gas natural. Los buenos precios en el mundo han agudizado las pugnas entre mineros por el control de yacimientos.