Estados Unidos y Honduras enfrentarán juntos la violencia contra periodistas o miembros de la comunidad gay, lesbiana o transexual del país, así como contra los defensores de derechos humanos o sindicalistas, debido a la complicada situación que viven estos colectivos en Honduras creando una fuerza de tareas específica informaron representantes de ambos gobiernos el jueves.

Un memorándum de entendimiento firmado en Tegucigalpa dispone la creación de un grupo de trabajo de trabajo conjunto en materia de Derechos Humanos que se reunirá anualmente tanto en la capital hondureña como en Washington.

La firma del acuerdo "demuestra el compromiso del gobierno de Honduras con los derechos humanos" dijo María Otero, la Subsecretaria de Estado norteamericana para seguridad civil, democracia y derechos humanos, que también anunció durante la firma del memorándum la creación de un "grupo de tareas para víctimas especiales" que pretende "terminar con la impunidad" y "romper el ciclo de la violencia".

Otero dijo que se crearán dos subgrupos, uno que se reunirá en Tegucigalpa y el otro en Washington, para "asistir a las autoridades e identificar objetivos alcanzables".

Las investigaciones deben conducir a procesamientos y condenas, dijo: "Que se aplique la ley a todo el mundo, no importa quién sea o qué crimen ha cometido".

El presidente Porfirio Lobo calificó el encuentro como "un paso sin precedentes en la cooperación entre ambos estados" y afirmó que "establece un mecanismo que tiene como fin establecer un diálogo permanente sobre derechos humanos" para "garantizar que las leyes se apliquen sin diferencias de ninguna clase" especialmente hacia "los grupos vulnerables que requieren de una protección especial".

Con respecto a la situación de los periodistas en Honduras, el Relator de Naciones Unidas para la Libertad de Expresión, Frank La Rue ha denunciado durante a que Honduras es "el país con el más alto índice de asesinatos de periodistas en proporción a su población (8 millones de habitantes) en la región", debido a la "ausencia de justicia (lo que) constituye impunidad".

Según los datos de Naciones Unidas, de los 23 casos de asesinatos de periodistas desde el 2006, sólo seis han sido llevados a juicio y solo dos han llegado a sentencia. Una realidad calificada por La Rue como "inaceptable si se pretende terminar con la impunidad". Según el defensor del pueblo Ramón Custodio la cifra asciende a 33 víctimas.

Según datos de la Red feminista Catrachas, en los últimos dos años han muerto asesinados más de medio centenar de miembros de la comunidad gay, lesbiana, bisexual y transexual del país.

Existen acusaciones contra la policía de estar detrás de violaciones a los derechos humanos.

Un informe reciente del defensor del pueblo Ramón Custodio informó que 2.837 policías han sido denunciados por violaciones a los derechos humanos en los dos últimos años en Honduras. En su informe, Custodio calificó a Honduras como "el país del miedo" y detalló que "de todos los funcionarios públicos, las autoridades policiales son las más denunciadas por violentar los derechos humanos".

Roy Urtecho, Fiscal adjunto del Ministerio Público y Presidente del Colegio de Abogados de Honduras, presente en el acto dijo que "estamos haciendo nuestro trabajo pero nos falta más, nos faltan apoyos técnicos y financieros".

Wilfredo Méndez, director del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos en Honduras (CIPRODEH) explicó que "esto no significa sumisión a nadie y su establecimiento es muy importante porque en Honduras hay un discurso impecable pero una práctica reprobable mientras se dan acciones, estrategias e incluso una política de vulneración sistemática de los derechos humanos".