La Reserva Federal gastará 40.000 millones de dólares al mes en la adquisición de bonos porque la economía está demasiado débil como para que disminuya el desempleo, y seguirá comprándolos hasta que el mercado laboral se reanime sustancialmente.

La Fed también amplió un plan para mantener las tasas de interés a corto plazo a niveles récord en baja hasta mediados de 2015. Ambas medidas fueron anunciadas tras concluir la reunión de dos días del banco central para definir sus políticas.

La adquisición de bonos busca disminuir las tasas de interés a largo plazo con el fin de alentar la concesión de préstamos y el gasto de los consumidores.