El Gobierno de Perú culpó hoy a un grupo armado, formado por remanentes de Sendero Luminoso, de la muerte de una niña durante un enfrentamiento que sostuvieron con militares y policías el domingo pasado en la región Junín, en el centro del país.

"Como Gobierno queremos denunciar que estos hechos han ocurrido por el modo demencial de los terroristas de usar a mujeres y niños en acciones bélicas para atentar contra el orden constitucional establecido", afirmó el ministro de Defensa, Pedro Cateriano, en una rueda de prensa.

El ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, también presente en la conferencia, añadió que el Gobierno se enteró de la muerte de la niña de nueve años solo cuando el alcalde del distrito de Santo Domingo de Acobamba, Jorge Aparicio, denunció el hecho el miércoles pasado en la emisora Radio Programas del Perú (RPP).

Aparicio aseguró que la menor se encontraba en su casa junto a su familia cuando se produjo el enfrentamiento y negó que se encontrara en poder del grupo armado.

Cateriano indicó que por una operación "planificada" se capturó a "la terrorista 'Amalia'" y "a otra mujer", quienes estaban con "tres niños", y que otros subversivos que se encontraban en el lugar comenzaron a disparar a las fuerzas del orden para fugarse.

"Como consecuencia del inicio de disparos del terrorista Óscar, las fuerzas combinadas también inician la acción de disparar", aseveró Cateriano.

Las fuerzas de seguridad indicaron en un primer momento que los niños habían sido secuestrados por el grupo armado, pero las investigaciones han determinado que una de las mujeres era su madre y que la menor fallecida uno de sus hermanos.

"Había dos mujeres adultas y tres niños en la zona de combate. Había que aclarar las circunstancias. Con las averiguaciones se logró establecer que los tres niños tenían como madre a una de las mujeres", expresó Pedraza.

Según Cateriano, "en ese momento la madre no denunció la desaparición o muerte de la niña que posteriormente apareció fallecida" y negó algunas versiones que han indicado que el Gobierno ocultó esa información.

El enfrentamiento con el grupo armado se produjo dos días después de que un militar muriera por los disparos que recibió un helicóptero sobre la selva de la región sureña de Cuzco.

Hace una semana, el presidente de Perú, Ollanta Humala, anunció la muerte de un alto mando de la banda armada, conocido como "Williams", durante un enfrentamiento con las fuerzas del orden.

El grupo armado se desplaza por una zona conocida como el Valle de los ríos Apurimac, Ene y Mantaro (VRAEM) en alianza con los cárteles del narcotráfico.

Las fuerzas de seguridad rescataron en julio pasado a otros 11 niños que permanecían en poder del grupo armado y que incluso eran utilizados como combatientes, según han denunciado diversos medios y organizaciones de derechos humanos y protección a la niñez.