El Consejo de Seguridad de la ONU condenó hoy el atentado contra el ministro de Defensa de Yemen, Ahmad Mohamed Naser, que resultó herido en el ataque, y en el que murieron al menos ocho personas.

"Condenamos en los términos más enérgicos en atentado del pasado 11 de septiembre en Saná que dejó numerosos muertos y heridos", afirmó en un comunicado de prensa la presidencia alemana del Consejo de Seguridad.

Los quince representantes del máximo órgano de seguridad de la ONU trasladaron también sus condolencias a los familiares de las víctimas de este ataque, que calificaron de "horrible", así como al pueblo y al Gobierno de Yemen.

El Consejo de Seguridad reafirmó que el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones constituye una de las mayores amenazas a la paz y la seguridad internacional y subrayó que cualquier acto terrorista es "criminal" e "injustificable".

Asimismo, reiteraron la determinación del Consejo de Seguridad de seguir combatiendo el terrorismo en todas sus formas, en cumplimiento de sus responsabilidades bajo la Carta de Naciones Unidas.

Por último, recordaron nuevamente a los países que deben garantizar que las medidas que adopten para combatir el terrorismo cumplen con sus obligaciones bajo las leyes internacionales, "en especial los derechos humanos, y las leyes humanitarias".

Al menos ocho personas murieron el pasado lunes por la explosión de un coche bomba en Saná, la capital yemení, al paso del convoy del ministro de Defensa, Ahmad Mohamed Naser, quien resultó herido en el ataque.

La explosión tuvo lugar un día después de que el considerado "número dos" de la red terrorista Al Qaeda en la Península Arábiga, el saudí Said al Shahri, muriera en un ataque del Ejército yemení en la provincia de Hadramut, en el este del país.

Al Qaeda ha aumentado su actividad en el Yemen debido a la situación de inestabilidad que vive el país desde que en enero de 2011 estallaran revueltas populares contra el entonces presidente, Ali Abdalá Saleh.

Después de que Saleh cediera el poder en febrero pasado a Abdo Rabu Mansur Hadi, que entonces era vicepresidente, el Ejército yemení lanzó una operación militar en el sur y consiguió liberar las zonas que controlaba la organización terrorista.