Las autoridades migratorias de Estados Unidos han decidido descartar el aeropuerto de Tegucigalpa para los vuelos con hondureños deportados del país norteamericano, informó hoy la directora del Centro de Atención al Migrante Retornado, Valdette Willeman.

La razón para esa medida es la dificultad que tuvo el 15 de agosto pasado, para aterrizar en Tegucigalpa, un avión que traía varios inmigrantes hondureños, dijo Willeman a periodistas, sin precisar detalles del incidente.

Agregó que la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa les ha notificado esta semana que los aviones con inmigrantes hondureños deportados solamente aterrizarán en San Pedro Sula, norte del país centroamericano.

Ante esa situación, el Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR, privado) ha cerrado sus operaciones en el Aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa y solamente atenderá a los deportados en San Pedro Sula, indicó Willeman.

En lo que va de 2012 las autoridades migratorias de Estados Unidos han deportado unos 23.000 hondureños, de los que en su mayoría llegaron en aviones que aterrizaron sin problemas en Tegucigalpa.

El aeropuerto de la capital hondureña representa un riesgo por lo corto de su pista y los cerros que la circundan, aunque los pocos accidentes registrados hasta ahora en la terminal área han sido por errores humanos, según informes oficiales.

La construcción de un nuevo aeropuerto internacional para Tegucigalpa tiene confrontadas a las autoridades del Gobierno que preside Porfirio Lobo y el alcalde de la capital, Ricardo Álvarez, y otros sectores ligados al turismo que se oponen a la iniciativa del Ejecutivo porque se verán afectados.

Lobo alega que por razones de "seguridad", el aeropuerto de Toncontín solamente quedará para vuelos nacionales, con aviones pequeños, y que el aeropuerto de la capital no tendrá el reconocimiento de la aeronavegación internacional.

El presidente ha reiterado que el nuevo aeropuerto de Tegucigalpa será en Palmerola, 80 kilómetros al norte de Tegucigalpa, donde opera una base militar construida a finales del siglo pasado por Estados Unidos y funciona una escuela de Fuerza Aérea Hondureña.

La base es compartida por militares de Estados Unidos y hondureños.

El alcalde de Tegucigalpa, uno de los precandidatos del gobernante Partido Nacional que quiere ser presidente de Honduras, dice que no permitirá que la capital se quede sin aeropuerto internacional, aunque está de acuerdo con que se construya otra terminal en Palmerola.