El gobierno declaró en estado de alerta a ocho de las 24 provincias de este país y anunció el jueves que entregará recompensas entre 5.000 y 20.000 dólares a quienes denuncien a los pirómanos que han causado incendios que han destruido más de 4.000 hectáreas de bosques.

La Secretaria Nacional de Riesgos, María del Pilar Cornejo, en rueda de prensa afirmó que las provincias en estado de alerta naranja son: Carchi, Imbabura, Pichincha, Chimborazo, Azuay, Cañar, El Oro y Loja, que se extienden desde el norte hasta el sur del país, al mayor parte en la región andina, donde se registra una intenso verano.

"La alerta naranja obliga a que a que los comités de operaciones de emergencia cantonales y provinciales se encuentren en permanente alerta para atender los flagelos y determinar si se requiere una eventual evacuación de las poblaciones amenazadas", dijo.

El ministro del Interior, José Serrano, destacó que "desde el viernes iniciamos una campaña de recompensas que irán de 5.000 a 20.000 dólares para las personas que entreguen información confiable y concreta acerca de los pirómanos".

El cuerpo de bomberos informó que en la capital ecuatoriana se ha registrado un promedio de 33 incendios diarios, los cuales han rebasado la capacidad de respuesta de los uniformados, por lo cual desde esta semana cuentan con la ayuda de sus colegas de otras ciudades para combatir los incendios, que solo en Quito han causado la destrucción de más de 1.000 hectáreas de bosques, la destrucción de cuatro casas y ha con dejado con heridas menores a 23 bomberos. Una persona falleció hace un par de semanas en el centro del país a causa de un incendio forestal.

El jueves se registraron en esta capital ocho incendios en los bosques de los alrededores.

Los pirómanos pueden recibir hasta 7 años de prisión de acuerdo con las leyes ecuatorianas.