Las declaraciones de condena han continuado hoy por los asaltos el martes a las legaciones diplomáticas estadounidenses en Libia y Egipto, a los que se ha sumado hoy la breve ocupación de la embajada en Yemen.

El miércoles gran parte de la comunidad internacional repudió esos ataques y numerosos líderes lamentaron la muerte del embajador en Libia, Chris Stevens, y tres funcionarios de el consulado norteamericano en Bengasi.

Mientras los buques estadounidenses USS Laboon y USS McFaul zarparon con rumbo a las costas de Libia, donde 50 marines norteamericanos reforzarán la seguridad de las instalaciones diplomáticas en ese país, también se han sucedido las declaraciones de condena contra la película supuestamente causante del conflicto.

Así, el presidente egipcio, Mohamed Mursi, rechazó "cualquier agresión" contra el profeta Mahoma y condenó el ataque contra el consulado en Bengasi en un discurso emitido por la televisión egipcia y grabado en Bruselas, donde se encuentra hoy.

El Gobierno chino condenó "firmemente" los ataques y el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Hong Lei, dijo en una nota: "Estamos conmocionados ante los ataques contra el consulado de EEUU en Bengasi. Condenamos firmemente esos hechos violentos".

Al tiempo que se sucedían las notas de condena y las muestras de condolencias, los dirigentes de Libia y Egipto se comprometieron con el presidente estadounidense, Barack Obama, a reforzar la seguridad en las embajadas de EEUU en sus países y a investigar los ataques contra las legaciones norteamericanas, según informó la Casa Blanca.

Mientras la Unión Africana (UA) condenaba hoy el "inaceptable" ataque en un comunicado emitido por el presidente saliente de la Comisión del organismo continental, Jean Ping, en Teherán se condenaba la película supuestamente desencadenante de estos acontecimientos.

El ayatolá iraní Naser Makarem Shirazi instó hoy a "los musulmanes del mundo a dar una respuesta contundente a los complots contra el Islam de EEUU y el régimen sionista", por la difusión en Estados Unidos de una película que calificó de "blasfema", según la agencia oficial iraní, IRNA.

A primera hora del día, Australia y Nueva Zelanda se unieron a las condenas internacionales contra lo que el ministro australiano de Asuntos Exteriores, Bob Carr, calificó como "ataque brutal" en un comunicado.

Anoche, el Gobierno colombiano condenó el atentado, repulsa también expresada por el presidente dominicano, Danilo Medina, quien envió un mensaje de condolencias a su homólogo de Estados Unidos.

"Lamentamos de manera profunda este nuevo acto de violencia irracional, que cobra la vida de personas consagradas al servicio de su país", escribió el mandatario dominicano.

Ayer, la ONU, según señaló en un comunicado su secretario general, Ban Ki-moon, condenaba en los términos más enérgicos el ataque.

EL secretario general de la ONU recordaba a las autoridades de Libia que deben proteger las delegaciones diplomáticas.

Igualmente la Unión Europea, en un comunicado de la jefa de la diplomacia, Catherine Ashton, indicó que el Gobierno libio está en la obligación de "tomar sin retraso todas las medidas necesarias para proteger las vidas de todos los diplomáticos y extranjeros que trabajan en Libia".

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, condenó "rotundamente" los hechos mientras el Vaticano clamaba por el "respeto profundo por las creencias, los textos, los grandes personajes y los símbolos de las diferentes religiones".

Gobiernos de todo el mundo se solidarizaron ayer con EEUU y con la familia de las cuatro víctimas, entre ellos, el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, o el de Rusia que tachó de terrorista el asalto.