El púgil mexicano Julio César Chávez Jr. enfrentará el sábado al argentino Sergio Martínez sobre un cuadrilátero en Las Vegas. Pero el hijo de la máxima leyenda del boxeo azteca libra otro combate simultáneo, por el corazón y la audiencia televisiva en su país, ante su compatriota Saúl "Canelo" Álvarez, quien pelea el mismo día y en la misma ciudad.

Chávez hijo expondrá su cetro de los medianos del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ante el "Maravilla" en la pelea más complicada de su carrera. Fuera del ring sostendrá otra pelea por el "rating" ante Álvarez, quien expone su cetro superwelter del CMB ante el estadounidense Josesito López.

"Lo que hará que la gente vea mi pelea es que no es tonta", dijo Chávez Jr. en una entrevista reciente para el diario El Universal. "Yo no tengo competencia de ver quién nos vea más o nos vea menos, porque al final de cuentas, la gente sabe de boxeo. Sabe que mi pelea es la única que quedará en la historia. La de él (Álvarez) no será recordada jamás".

Desde que debutó en el boxeo en diciembre del 2004, la carrera de Chávez Jr. ha estado bajo el escrutinio de versados y desinformados por igual. Todos comparten un irrefrenable e inevitable deseo por compararlo con su padre, quien ganó seis títulos mundiales y es considerado por muchos el mejor púgil mexicano de todos los tiempos.

"No puedo hacer nada sobre lo que la gente dice de mí. Soy el hijo, eso es lo que soy", dijo Chávez Jr., sobre las comparaciones. "Es mi padre pero poco a poco he ido probando lo que soy en el ring, ustedes ya lo han visto en las últimas peleas, eso nadie me lo puede quitar, mis victorias y mi campeonato".

Determinado a mejorar como boxeador, Chávez Jr, comenzó a entrenar bajo las órdenes del manager estadounidense Freddy Roach, quien también dirige al filipino Manny Pacquiao. La mejoría del púgil azteca ha sido notable en sus recientes combates, especialmente cuando noqueó a Andy Lee en el séptimo round de su pelea del pasado 16 de junio.

Pero nada de eso ha evitado que los aficionados en México sigan dudando de su capacidad, y la pelea ante Martínez, quien sólo ha perdido una vez en los últimos 13 años podría catapultar a Chávez al escenario de las leyendas o condenarlo a las eternas comparaciones con su progenitor.

"Yo creo que está listo para esto", dijo Chávez padre, quien desde el principio de su carrera ha estado apoyando no sólo a Julio, sino a su otro hijo Omar, quien ha tenido nulo éxito. "Martínez ha estado hablando mucho de Julio, y le va a hacer comerse sus palabras".

La pelea de Chávez será en el Thomas and Mack Center de la Universidad de Nevada en Las Vegas, localizada a unos 3.5 kilómetros del hotel MGM Grand donde Álvarez chocará con López.

Aunque no es hijo de un púgil famoso, el "Canelo" también ha tenido que sortear los problemas de credibilidad que acarrea el ser promocionado por la cadena Televisa. A juicio de muchos, esa promoción ha sido excesiva, pues bastante tiempo antes de que lograra ser campeón, la cadena lo destacaba como el siguiente gran campeón mexicano.

Álvarez, de apenas 22 años, logró el título mundial superwelter el 5 de marzo del año pasado al vencer a Matthew Hatton.

"Para mí es un orgullo que dos mexicanos estelaricen una velada boxística en Las Vegas", dijo Álvarez sobre los combates del próximo sábado, cuando México celebra el Día de la Independencia.

El "Canelo" tenía agendada la fecha del sábado para enfrentar a Víctor Ortiz, quien por una fractura en la mandíbula no pudo pelear y su lugar fue ocupado por López, quien tiene poco cartel en México.

A pesar de eso, el "pesaje" inicial de la popularidad entre ambos parece beneficiar al "Canelo". De acuerdo con una encuesta realizada recientemente por el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE), 26% de los aficionados afirma que verá el combate de Alvarez, contra 17,6% que mirará a Chávez Jr.

Para llegar a ese resultado, la casa encuestadora realizó 800 entrevistas telefónicas a nivel nacional el pasado martes 6 de septiembre.

Más allá de los números, el resultado del combate por el rating entre los dos boxeadores mexicanos no se dirimirá sino hasta el sábado por la noche.