Brasil anunció el jueves la eliminación del pago de cargas sociales para 25 sectores productivos, en una nueva medida para estimular la economía y la generación de empleos frente a la crisis financiera global.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo que la medida tendrá un costo de 6.500 millones de dólares para el fisco por cada año que esté vigente. Señaló que la reducción será permanente y comenzará a regir a partir de enero.

En compensación, las empresas pagarán impuesto reducido sobre sus ingresos, el cual será eximido en el caso de los bienes destinado a la exportación.

Así, el impuesto de 20% de contribución patronal para el Instituto Nacional de Seguro Social (INSS) será sustituido por un impuesto de 1% a 2% sobre sus ingresos, lo que reducirá significativamente sus costos de operación, según Mantega.

"Esto reduce el costo de la mano de obra para ese conjunto de empresas, las hace más competitivas en momentos que el mundo vive una crisis y está reduciendo el costo de la mano de obra", declaró Mantega en conferencia de prensa.

Destacó que la acción es diferente a las medidas adoptadas por países europeos, donde se redujeron salarios y beneficios de los trabajadores para garantizar los puestos laborales.

"Aquí no ocurre nada de eso, estamos reduciendo la tributación para preservar los salarios. El resultado va a ser el aumento de la contratación de trabajadores y el aumento de la formalización del empleo", sostuvo el ministro.

Entre los sectores beneficiados están sectores de la industria como la producción de láminas de acero, cerámica y llantas; servicios como la manutención de aviones, además de empresas de transporte y alimentación.

Brasil había comenzado a eliminar el INSS el año pasado para cuatro sectores: confección, cueros y calzados, call centers y software. En abril de este año se agregaron 11 sectores, incluyendo la industria textil, naval y producción de máquinas.

Adicionalmente, Mantega anunció una medida para acelerar la depreciación de bienes de capital, lo que permitirá que las empresas aumenten el descuento en sus impuestos por concepto de depreciación de su equipo.

Con la disposición, bienes de capital producidos en Brasil adquiridos entre septiembre y final de este año podrán reducir 20% del valor de sus equipos cada año de su declaración de impuestos, y no 10% como ocurre en la actualidad.

Según el ministro, la medida busca aumentar inmediatamente la inversión de las empresas en bienes de capital, como parte de las acciones para acelerar el crecimiento de la economía.

Mantega aseguró que la economía brasileña ya da señales de aceleración en el segundo semestre, después de un crecimiento débil en la primera mitad, que alcanzó 0,2% en los primeros tres meses y 0,4% en el segundo trimestre.